Cristina Marcín Gahona: el jazz, su pasión y su legado

La danza jazz es una disciplina artística que se caracteriza por su improvisación, dinamismo y expresividad, cuya técnica creada por Jack Cole en Estados Unidos a partir de las danzas africanas de la comunidad afroamericana, combina las técnicas del ballet, danza contemporánea, expresión corporal, hip hop, popping, locking, sexy style.

Al tratarse de una danza nacida en la década de 1920, lo que la hace relativamente reciente, muchas personas la desconocen y confunden la danza jazz con el género musical del mismo nombre.

De acuerdo con la Dra. Nadia Sánchez Herrera, la danza Jazz llega a México a principios de la década de los sesenta con el ballet de Tulio de la Rosa, quien se atreve a montar una coreografía con pasos de jazz para la televisión nacional (Televicentro), lo cual tiene una gran aceptación entre el público joven, ya que la música y los movimientos representaban la modernidad y ruptura de los estilos solemnes que eran comunes en los espectáculos de la época. Sin embargo, este primer interés por la danza jazz se da con un objetivo comercial.

De manera fortuita, la vedette Olga Breansky invita a un docente del Luigi’s Jazz Dance Center de Nueva York como coreógrafo de su espectáculo, en el cual se encontraba como bailarina la profesora Emma Pulido, quien se apasiona por esta nueva forma de baile y lo comparte con Guillermo Maldonado, quienes juntos se van a capacitar a New York. Años más tarde, en conjunto abren la escuela de Emma Pulido, ofreciendo por primera vez clases de danza jazz, con la técnica de Luigi, convirtiéndose en los pioneros de este arte en México.

Cristina Marcín Gahora

En Yucatán es la maestra Cristina Marcín Gahona, quien migra de la danza clásica a la implementación del jazz en el Centro Estatal de Bellas Artes (CEBA), institución centenaria dedicada a la formación de ejecutantes de danza, música, artes visuales, teatro y creación literaria.

De manera tradicional, en el CEBA existían las escuelas de danza clásica, danza mexicanas e internacional y, posteriormente se suma, a iniciativa de la maestra Graciela Torres Polanco, la Escuela de Danza Contemporánea. Cabe mencionar que cada una de éstas, ofrece a los estudiantes una carrera técnica, la cual abarca determinados aspectos de formación y talleres para adultos.

Con este antecedente, la Escuela de Danza Jazz del CEBA, inicia como un taller que se ofrecía en la década de los noventa a jóvenes arriba de 15 años; sin embargo, Cristina Marcín decidió luchar porque la danza jazz sea reconocida también como una disciplina artística de formación completa, cuyos ejecutantes pudieran alcanzar un título que les avalara su formación.

Pero esto no sería fácil, la profesora Marcín inició un largo camino de formación personal y capacitación, que le permitió desarrollar un programa educativo, el cual tuvo que modificar en varias ocasiones, de acuerdo con las revisiones que le hacían especialistas, a los cuales ella consultaba, pagaba o convencía para que la asesoraran.

Sin embargo, el obstáculo más grande fue que las autoridades educativas de las que dependía el Centro Estatal de Bellas Artes aprobaran la danza jazz como escuela de carrera técnica. Los argumentos fueron muchos: la falta de presupuesto, de espacios, de maestros con el perfil adecuado, entre otros. Obstáculos, que la maestra Marcín Gahona fue superando poco a poco.

Lamentablemente, uno de los argumentos más difíciles de superar, fue el conceptual; ya que en más de una ocasión le aseguraron que el jazz es un género musical y no dancístico; y que no existía una escuela definida pues su técnica es derivada del ballet. Sin embargo, la danza jazz está integrada por una amplia gama de estilos de baile y técnicas, como el ballet clásico, la danza contemporánea, la danza moderna, expresión corporal; y contempla las escuelas de jazz tradicional, góspel, funk, primitivo afrocaribeño, Broadway jazz, jazz moderno, jazz teatral, jazz clásico.

El desconocimiento en esta área ocasionó que la Escuela de Danza Jazz se abriera hasta 2008, pero que cada año tuviera que defenderse para no desaparecer.

Actualmente, la danza la Escuela de Danza Jazz del Centro Estatal de Bellas Artes tiene más de diez años existencia, cuenta con una carrera técnica de siete años y talleres para adolescentes y adultos.

Cristina Marcín Gahona

El programa creado por la profesora Cristina Marcín abarca una formación completa en el cual que la danza jazz puede aplicarse al teatro musical. De esta manera, los bailarines tienen asignaturas de expresión teatral, música, ballet, incluso el desarrollo de escenografías e iluminación para el montaje escénico, siendo el eje principal la danza jazz.

Cristina Martín nació en Mérida Yucatán en 1958. Egresada del Centro de Bellas Artes en las disciplinas de danza clásica y danza folclórica nacional e internacional, continuando su preparación en teatro musical, danza contemporánea y especializándose en danza jazz, con reconocidos maestros nacionales y extranjeros. Participó en cursos y congresos de talla nacional e internacional en distintas disciplinas dancísticas. Fue maestra y coreógrafa de danza clásica en el Centro Estatal de Bellas Artes, donde también fungió como asesora técnica del área de danza mexicana y coordinadora fundadora de la Escuela de Danza Jazz. Productora Artística de la compañía Danza Aérea Akros y creadora de grandes espectáculos acrobáticos dancísticos que se presentaron en diversos festivales como en los FICmaya, Mérida Fest y la Noche Blanca.

Cristina Marcín Gahona con la Compañía de danza
area Akros

Recipiendaria de las medallas “Ignacio Altamirano” por sus 40 años de servicio a la educación y “Yucateco Distinguido” (2024). Falleció en diciembre de 2024 dejando un enorme legado para la danza en el estado de Yucatán.

De manera póstuma, AM producciones, rendirá un homenaje en la séptima edición de la Celebración del Día de la Danza (CCD) el próximo 12 de abril en el Teatro Foro Colón a las 20: 00 horas (entrada gratuita).

Asimismo, el Festival Internacional de Danza Yucatán, ha anunciado a través de su coordinadora, la maestra Gabriela Martínez, que la Gala de Celebración del Día Internacional de la Danza, el próximo 29 de Abril, será el marco para rendirle homenaje: “Para muchos de ustedes la Maestra Cristina fue la productora artística de Danza Aérea Akros, donde nos regaló el espectáculo interdisciplinario “El Universo”, el cual recreaba, a través de la danza aérea, el cataclismo y florecimiento de la civilización Maya. Otros tal vez la conozcan como la Coordinadora del Área de Danza Jazz del Centro Estatal de Bellas Artes, otros más por el tremendo logro que su legado dejó, al ser ella la persona a quien le debemos que esta maravillosa disciplina, la Danza Jazz, (que en mi época era considerada “sólo un hobby”) cuente ahora con programas académicos que permiten la profesionalización de todos los alumnos y maestros que la practican”.

Nació en Mérida, Yucatán el 3 de enero de 1978. Licenciada en Educación Secundaria con la especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Yucatán y Maestra en Cultura y Literatura Contemporánea de Hispanoamérica por la Universidad Modelo. Diplomada en Competencia Lectora: un Enfoque para la Vida y el Aula (Tecnológico de Monterrey, 2013); Investigación Literaria con enfoque de estudios culturales (Univ. Modelo, 2008); Periodismo, protocolo y Literatura (IECY, 2004-2005) y Literatura y Crítica Literaria (ICY-Santillana, 2002-2003). Actualmente, estudia el Doctorado en Ciencias Filosóficas en la Universidad de la Habana. Narradora, poeta y editora. Ha recibido el Premio Estatal de Cuento Corto El espíritu de las Letras (2015); el Segundo Lugar del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa (2005); el Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2005) y la beca del Programa Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY- 2004). Becaria en dos ocasiones del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del Fondo para la Cultura y las Artes en 2006 y 2016, la primera por su proyecto Palabra Viva (2005-2008) para mujeres internas, jóvenes acusados de delitos violentos y enfermos de VIH y SIDA internos en el Cereso de Mérida. La segunda, fue por el proyecto Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo que tejió un puente de memoria a partir de la palabra entre hijas, madres y abuelas de cuatro comunidades mayas de Yucatán. Es presidenta de Zedík, A. C., miembro del Centro Yucateco de Escritores, A. C. y miembro distinguido del Colegio de Profesores de Educación Básica de Yucatán, A. C. por su labor educativa dirigida generar estrategias de fomento a la lectura con niños, como el proyecto Kanules del Mundo Maya (2012-2018) y públicos vulnerables. Titular la cápsula radiofónica A salto de página, en Grupo Rivas dentro del noticiero Arcadio en la Radio, un breve espacio dedicado al placer de la lectura (2013-2016). Ha participado como ponente y conferencista en diversos encuentros y coloquios nacionales e internacionales de escritores y de educación. Coordinadora fundadora de la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y de su programa de formación (2008-2011), así como del programa Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (2009-2013) y de la Unidad Editorial de la misma Secretaría de 2013 a 2018. Creadora y organizadora del Foro Regional Educación y Cultura, con el tema En los espacios que habitamos en octubre de 2014 y La filosofía y la imaginación en las lenguas originarias de América en 2016; asimismo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia y de las Grandes Ideas en octubre de 2015 y que en su emisión del 2017 llevó el subtítulo Cosmogonías de los pueblos vivos de América; y el Seminario Internacional de Periodismo que reúne a colaboradores del periódico Por Esto!, evento que se realiza desde 2015. Directora editorial del suplemento infantil MUNDOS del periódico Por Esto! (2016-2020) donde también publica artículos periódicamente. Entre sus publicaciones se encuentran Cartas a Sofía, epistolario filosófico para niños publicado por entregas en el periódico Por Esto!, el libro digital Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo, hijas, madres y abuelas escribiendo la memoria (FONCA, SEGEY/2017), la colección infantil interactiva Kanules del Mundo maya (SEGEY/2012-2018), el libro de cuentos Vestido rojo y sin tacones (H. Ayuntamiento de Mérida/2008) y Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (ICY, Zedík/2006), entre otros.