Los desafíos y retos que se han presentado en el ámbito educativo desde que inició el confinamiento se han quedado sin resolver aún en su gran mayoría; la desigualdad es el tema más urgente sin una solución concreta y real hasta la fecha. El cascarón que ocultó por muchos años las prácticas desiguales, corruptas e injustas en el magisterio mexicano se fracturó con la llegada de la pandemia del Coronavirus y puso en evidencia la crisis por la que atraviesa, desde hace décadas, la educación en México.

“Dejad que los pájaros se acerquen a mí” parece estar diciendo el cantaor Antonio Mairena congelado en metal, mientras una paloma se posa en su cabeza.

Entre la tecnología, las pandemias y la inteligencia artificial, el ser humano olvidó el origen de su destino y se dirige con una inconsciencia brutal, al abismo de la extinción de la especie.

OXFAM empleó la perspectiva de género en El virus de la desigualdad[1] para argumentar que la globalización neoliberal creó las condiciones para que la pandemia multiplicara las desigualdades en el planeta.

EDICIÓN NUM. 21, MAYO, 2022

Zarpa una nube en este rojo mar, espera que abordes, zarpará con los astros el viento largo de tus cabellos ...

Marzo 1986 Sentí que era imprescindible decirle algo. Fantaseaba en lo azaroso de un encuentro. Tal vez cuando él llegara ...

Quintana Roo Eres doncella que el caribe bañareina preciosa que el camino mellasChetumaleña se escuchan tus huellastú eres chiclera que ni al tiempo ...

INTRODUCCIÓN Con la educación que he recibido, con cómo he visto que funciona el mundo, estoy confundido. No sé qué ...

“La investigación del suicidio y las estrategias preventivas no pueden dejar de lado las consideraciones de tipo social, antropológico y psicológico. Sin embargo, hay una fuerte tendencia en México y también en otros países a considerar unilateralmente este complejo problema.

En tan solo el siglo pasado, se articularon diversas intervenciones que desde la política alimentaria ─y, más recientemente, cultural─ continúan desmembrando procesos sistémicos que garantizaban el buen funcionamiento del cuerpo y de los ecosistemas.

Estas tan sencillas palabras son la parte más importante de un proceso altamente dinámico y sumamente complejo del que disfrutaban nuestros abuelos y los abuelos de los abuelos en el tiempo grandioso de los mayas, y que nosotros, hoy en día, hemos descuidado ocupando nuestros enfoques energéticos en nimiedades