Ningún espectáculo goza de tanta vitalidad como actualmente la tiene la lucha libre. Como ave fénix, resurgió de las cenizas y ha vuelto a capturar la atención de chicos y grandes. Sin duda, esto se debe a que pone sobre su escenario la eterna lucha del bien contra el mal, lucha que por desgracia vivimos a diario y que dentro del imaginario colectivo tenemos la necesidad de crear héroes como una manera de sobrevivir frente a los acontecimientos que parecen rebasar toda lógica. El héroe forjado en suelo nacional está alejado de poderes supernaturales provenientes de otros planetas. Al luchador le basta la sola idea de entregarse a los demás, de hacer acciones por el bien común, cosa tan extraña y necesaria en esta época.
El despertar de las mujeres vampiro busca la relación entre teatro y ópera, entre lucha libre y multimedia. Nuestras imágenes están tomadas del cine de luchadores, que nos provee de toda una galería de personajes: científicos deschavetados que buscan fórmulas extravagantes para la inmortalidad o para la creación de malévolos engendros, mujeres vampiras que acosan con sus voluptuosos colmillos, zombies y hasta las mismísimas Momias de Guanajuato.
El escenario se había tardado en darle a la lucha libre su espacio musical en donde el público pueda escuchar los alaridos de los rudos gladiadores, las dulces melodías de las heroínas en peligro, los estertores de las mujeres vampiras… sus colores sonoros recuerdan el teatro musical de Kurt Weill pero teñido de ritmos latinos y de la época del cine de luchadores.
En los últimos años hemos fomentado la composición de música original para una serie de espectáculos, algunos de ellos son: Minotastasio y su familia de Hugo Hiriart con música de Jorge Peña, Kasperle o las fantasmagorías del doctor Fausto de Maribel Carrasco con música de Alejandra Hernández Cinco miniaturas de Paul Klee ballet-plástico con música de Eugenio Toussaint, Magna trifulca de titanes micro-ópera para lucha libre de Guillermo Diego, que es el embrión que da vida a este proyecto.
Luis Martín Solís
Síntesis
La Doctora Lady Rose y su séquito de vampiras están resueltas a tomar el poder absoluto en Ciudad Mounstruo. Para ello tendrán que acabar con la fuerza del bien representada por Máscara Sagrada, un héroe defensor de las causas nobles y justas, ya que su poderosa sangre es el ingrediente principal para que las noctámbulas puedan sobrevivir a los embates de la vejez y así consumar su inmortalidad.
Reparto: Gerardo Taracena, Eduardo Candás, Diana Bovio, Raúl Román, Victoria Benet, Jéssica Urrutia, Erika Didd, Laura Galo, Roam León, Enrique Cueva, José Luis Juárez / Pianista y Dirección musical: Isaac Bañuelos. Equipo creativo (Los humanoides y asociados): Dirección e Idea Original de Luis Martín Solís / Dramaturgia: Maribel Carrasco / Composición musical: Guillermo Diego / Diseño de escenografía e iluminación: Ludwing van Gallardo y Ángel Ortíz / Diseño de vestuario: Luis Martín Solís y Mirella Alcántara / Montaje vocal: Ethel González Horta / Coreografía: Rafael Rosales / Entrenamiento de Lucha Libre: Mr. Magia y Second Magia Jr. / Producción Ejecutiva: Enrique Cuevas / Asistente de Dirección: Carlos Camarillo / Fotografía: Erika Torres. Producción: Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto Nacional de Bellas Artes, a través de la Coordinación Nacional de Teatro y el Programa Nacional de Teatro Escolar en el Distrito Federal.

Conoce más acerca del trabajo interdisciplinario Erika Torres en: https://lectambulos.com/de-la-practica-fotografica-y-el-despertar-de-las-mujeres-vampiro/













