La vida que estamos cuidando, los afortunados que podemos estar “en casa”, es un recuento de estupendas enseñanzas, para quienes la han sabido aprovechar y los que necesariamente han dejado el “encierro”, lo han hecho como forma de lograr mejores condiciones de vida para ellos y para todos.
Durante los últimos cinco meses todas y todos en el mundo hemos estado en un estado de "crisis" permanente. Nuestra Fe, nuestra Paciencia, y nuestra Esperanza se han puesto a prueba, y seguramente mucha gente se está preguntando: ¿Dónde quedó Dios?





