Lectámbulos, un año de reflexión y creación

Lectámbulos es una oportunidad, un espacio de reflexión que, desde que lo conocí y me acogieron como colaboradora, me despierta un compromiso libre de ataduras.

Es una posibilidad para decir, para comunicar ideas sin barreras, pues las normas que deben tenerse en cuenta, son básicas para facilitar homogeneidad en longitud, diseño y estructura.

Digamos que es una propuesta interesante para los lectores que buscan diversidad, precisión y un lenguaje claro, fresco y sencillo, que llegue a todos y todas.

Lectámbulos es una experiencia que me ha permitido ponerme en el lugar del otro, he crecido en cuanto a mi capacidad empática, para proponer temas que puedan interesar a otros y que responda a la cotidianidad en forma amena y comprensible.

Escribir es difícil, pero saber que los lectores encuentran satisfacción en la lectura de unos y otros temas, es gratificante. Compartir saberes, ejercitando las formas de escribir para ser comprendidos, así como ubicar reflexiones actuales que movilicen el pensamiento de los seguidores de la revista, son también importantes y valiosos los resultados alcanzados.

Me he movido en temas relacionados con la salud, con las infancias, adolescencias y juventudes, así como las sexualidades; la combinación de ellos en unos y otros trabajos, ha sido un desafío agradable, incluso cuando la propuesta temática no me ha resultado muy cercana, el tener que explorar, buscar información y tomar la decisión de escribir, más el cómo hacerlo, se me hace muy interesante y atractivo.

Para mí, ha constituido un estímulo para seguir creciendo personal y profesionalmente. Me ha permitido compartir con colegas queridos y admirados, los cuales en su mayoría tienen una historia profesional muy amplia y exitosa, ha sido una suerte que agradezco para seguir alimentando el intelecto y las ganas de ofrecer alguna contribución a sus lectores.

Los temas de salud suelen ser atractivos, cuando de manera coloquial se presentan y ofrecen puntos de vista que pueden ser incluso polémicos, pues se trata de cuestiones que conforman la naturaleza humana como es la sexualidad, así como las diferentes etapas del curso de la vida por la que transitan las personas o algún miembro de su familia.

Los temas acerca de las sexualidades tratados desde la perspectiva de la salud, brindan información, otras miradas, saberes que no siempre se tienen desde la experiencia cotidiana, o sencillamente llaman la atención sobre algún aspecto al que no se le ha prestado atención. La sexualidad en la infancia por ejemplo, suele ser un tema invisibilizado por la falsa creencia de que en esta etapa del curso de vida no existe atisbo de manifestaciones sexuales, sin embargo existen muchas demandas y alertas acerca del abuso sexual al que son sometidos en el mundo una parte de esa infancia.

Claro que los niños y niñas también son seres sexuados, sólo que los órganos y atributos relacionados con este tema no han alcanzado su desarrollo, lo cual ocurre a partir de la pubertad que es el inicio de la adolescencia. Sin embargo, en la infancia el componente afectivo de esta dimensión de la personalidad, se aprende y se expresa, en los constantes y cotidianos intercambios asociados al cuidado y la protección que, sobre todo la familia, ejerce sobre su descendencia, es en esa etapa donde se consolidan el apego y los vínculos afectivo que luego se manifiestan de diferentes formas en la juventud, la adultez y la vejez.

La infancia es una etapa compleja por ser la primera que nos pone en contacto con los otros, nos ratifica nuestra condición de seres sociales. En ella los aprendizajes son decisivos para la vida futura, dejan huellas, se desarrollan hábitos importantes respecto al cuidado personal, higiene, alimentación, entre otros, así como capacidades físicas, intelectuales, afectivas, que luego se retoman en ese continuo que es la vida y que conforma nuestra trayectoria individual en la que han intervenido diverso factores, no solo la familia, sino ámbito escolar, comunitario y religioso.

Cuidar y dedicarle a las infancias atención integral y sistemática, garantiza un futuro más saludable a las sociedades. La infancia es la base, la plataforma sobre la que se erige la vida adulta. Seguramente volveremos sobre ese tema por su importancia y significado en el mundo en que vivimos.

Otras propuestas temáticas como las vacunas, la diversidad, el feminismo, la nueva normalidad,  la familia, entre otras, marcaron nuestros comentarios, pero no se agotaron, sólo tuvieron una primera mirada, con la perspectiva de compartir las reflexiones con las que más nos identificamos. Sin embargo, todo esos temas pueden ser analizados desde determinadas disciplinas y contextos. Por eso, Lectámbulos  abre un horizonte para el intercambio, para el diálogo para socializar ideas y experiencias.

Durante este año también la revista fue un reto, un desafío porque al ser virtual puede ser leída por todo tipo de público, lo que complejiza la direccionalidad de cualquier análisis y, así funcionó, avanzó, y se dio a conocer con aceptación y éxitos.

Confieso que me gustaría seguir los comentarios, la retroalimentación que ha tenido, eso me queda como tarea pendiente. Disfrutarla más, no sólo por satisfacción, sino para perfeccionar lo que deba ser mejorado o, colocar otras miradas en función de uno y otro comentario, en fin, vivenciar más la colaboración.

Ser parte de esta experiencia en tiempos de Covid-19 me ha hecho ocupar mi tiempo y pensamiento en temas puntuales que se han abordado desde diferentes perspectivas, pero a la vez hemos reflexionado sobre algunos asuntos que no constituyen nuestra cotidianidad. El asunto de la diversidad permitió pensar las muchas maneras en que este mundo es heterogéneo y, particularmente, los seres humanos.

El tema familia nos convocó a pensar cómo en pocas líneas expresar aquellos que podría ser más importante para compartir con los lectores.  Ese ejercicio  de mostrar ideas, de ofrecer reflexiones, opiniones y puntos de vista, es un privilegio que se agradece.

Saberse leído por personas de diferentes latitudes, credos, género, generaciones, produce una sensación especialmente agradable.

Natividad Guerrero Borrego
Es Licenciada en Psicología, Master en Sexología, Doctora en Ciencias Psicológicas, Profesora Titular e Investigadora. Es autora de varios libros y numerosos artículos en revistas cubanas y algunas extranjeras. Es miembro de la Comisión de Grados Científicos de Salud Pública y de varias Asociaciones Científicas cubanas. Actualmente conduce una sección fija sobre orientación psicológica y sexológica de la Emisora Habana Radio, de la Oficina del Historiador de La Habana. Dirigió por muchos años el Centro de Estudios sobre la Juventud (CESJ), perteneciente a la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, fue jefa del Departamento de investigación y Docencia del Centro Nacional de Educación Sexual CENESEX, donde se desempeña en la actualidad como especialista de esa institución, abanderada de la inclusión social en Cuba. Es miembro de varias Asociaciones Científicas (Psicología, Pediatría, SOCUMES y SOCUDEF). Ha recibido varios reconocimientos, entre ellos, la Orden “Carlos J. Finlay”, otorgada por el Consejo de Estado de la República de Cuba y Reconocimiento especial “Ángel Custodio Arce” otorgado por la Cátedra de Género, Salud y Educación Sexual de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de la Habana.