El ascenso de los BRICS como contrapeso al orden establecido trasciende lo económico. Su reciente expansión, incorporando actores clave de Oriente Medio, África y Sudamérica, señala la emergencia de una nueva arquitectura internacional fundamentada en principios distintos a los del orden liberal. La creación del Nuevo Banco de Desarrollo y el desarrollo de sistemas de pagos alternativos al SWIFT demuestran una voluntad concreta de construir instituciones paralelas que reflejen esta nueva realidad multipolar.




