La búsqueda de una explicación del mundo, de la vida, y por tanto de la muerte, se ha mantenido en la historia humana a través de los siglos, aunque hoy, con el reconocimiento cada vez mayor de la diversidad cultural, ya no es posible hablar de una explicación.
La alta caridad que profesa el carácter del hombre y de la mujer yucateca no tiene límites, y el ánima sola es convidada en la celebración ritual de Janal pixanoob, en las albarradas que dividen los solares, o en un chuyub que cuelga en la rama de un árbol o bien en una mesita en un rincón de la casa.






