Muchas son las leyendas que contaban los abuelos del pueblo de Tekal de Venegas y más aun de las comunidades cercanas, que dicen que la conservación de los pueblos se debe a la mano divina de la Ko´olebil.
La alta caridad que profesa el carácter del hombre y de la mujer yucateca no tiene límites, y el ánima sola es convidada en la celebración ritual de Janal pixanoob, en las albarradas que dividen los solares, o en un chuyub que cuelga en la rama de un árbol o bien en una mesita en un rincón de la casa.






