Reflexionar sobre los límites y las fronteras es aparente una labor de cada época y acorde a sus condiciones socioeconómicas determinadas, viable en mayor medida en momentos de crisis y cambios, siendo un trabajo irremediablemente cotidiano como el que esta pandemia nos ha expuesto. Un lugar, una interpretación y una fachada como elementos explícitos de la arquitectura que asumimos como seria y efectiva.