Es urgente velar por los derechos de la infancia en general, pero, también de forma especial por aquellos niños y niñas que ahora mismo se encuentra en las avenidas de las ciudades desarrollando formas de sobrevivencia.
Las manos en el asfalto y las piernas al aire, quizás de cabeza el mundo sea un poco más justo, y no puedo evitar pensarlo así, cuando observo su sonrisa inocente y la serie de suertes y piruetas que en la avenida hace para que los transeúntes y los automovilistas nos sensibilicemos con un poco de ayuda.





