Cuando la humanidad se encerró obligatoria e inesperadamente en sus hogares durante este pandémico 2020, muchas personas arrastraron conductas que quebrantaron la concordancia familiar. La violencia de género, especialmente hacia las mujeres y las niñas, explotó mundialmente. Instituciones y personalidades convocaron a educar para frenarla, pero, ¿cómo hacerlo con tantas adversidades?




