Muchas caras maquilladas de Calaca en la noche de muertos, rostros de múltiples nacionalidades se unen al festejo de invocar a los que se han ido. Parece ser que a la Ciudad Luz le ha gustado abrir sus puertas y recibir a los habitantes del Mictlán.

La alta caridad que profesa el carácter del hombre y de la mujer yucateca no tiene límites, y el ánima sola es convidada en la celebración ritual de Janal pixanoob, en las albarradas que dividen los solares, o en un chuyub que cuelga en la rama de un árbol o bien en una mesita en un rincón de la casa.