Jeffrey Sachs es presidente de la red de soluciones para el desarrollo sostenible de la ONU y hace una serie de comentarios sobre la situación que se está viviendo. Y comenta que la interferencia de Estados Unidos a instancias de la extrema derecha de Israel, liderada por Satanyahu, ha dejado al Medio Oriente en ruinas, con miles de muertos y con guerras abiertas en Libia, Sudán, Somalia, Líbano, Siria, Palestina y ahora con Irán al borde de una guerra. Es una clara violación al Derecho internacional. El primer ministro israelí, Satanyahu, reclama el derecho a gobernar sobre siete millones de árabes palestinos. Cuando la ocupación israelí de tierras palestinas lleva una resistencia militante, Israel etiqueta esa resistencia como terrorismo. ¡Ah, sí!, y por eso llama a los Estados Unidos para derrocar a los gobernantes de Oriente Medio que apoyan a los terroristas.
Los Estados Unidos bajo la influencia del lobby israelí, ve la guerra en nombre de Israel. La caída de Siria es la culminación de la campaña de Israel y Estados Unidos contra Siria que rememora 1996, con la llegada de Satanyahu al cargo de primer ministro, la guerra de Israel y de Estados Unidos contra Siria se intensificó. En 2011 y 2012, cuando Barack Obama, premio Nobel de La Paz, de una gran vergüenza, encargó cubrimientos a la CIA al derrocamiento del Gobierno sirio y en la operación de inversión en Camboya. Y ese esfuerzo, finalmente llegó en comisión esta semana después de 300 mil muertos en la guerra desde 2011.
La caída de Siria. Se produjo rápidamente. Debido a que en más de una década de sanciones económicas a la planta fueron aplastantes, además de las cargas de la guerra; la incautación del petróleo sirio por parte de Estados Unidos; las prioridades de Rusia respecto al conflicto en Ucrania y más inmediatamente a los ataques de Israel a Hezbolah que era el principal respaldo militar del Gobierno sirio. Sin duda. Comenta el maestro, Assad a menudo jugó mal sus cartas: enfrentó un descontento interno severo, pero su régimen fue objetivo del colapso durante la década por parte de Israel y Estados Unidos.
Antes de que la campaña de Estados Unidos e Israel para derrocar a Al Asad. Antes de que comenzara la guerra en serio en 2011, Siria era un país de ingresos medios en funcionamiento y en crecimiento. En enero del 2009, la Junta ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, comentó lo siguiente. “Los directores ejecutivos dieron la bienvenida al sólido desempeño macroeconómico de Siria en los últimos años, manifestado por el rápido crecimiento del PIB no petrolero, el cómodo nivel de reservas extranjeras, y la baja decreciente desde el gasto gubernamental”. Este desempeño reflejó tanto la fuerte demanda regional como los esfuerzos de reforma de las autoridades para avanzar a la economía más orientada al mercado. La ambición de Satanyahu de transformarla a través de la guerra, que se remonta a casi 3 décadas, se está desarrollando ante nuestros ojos. En una conferencia de prensa el pasado 9 de diciembre el primer ministro israelí se jactó de que tiene una victoria absoluta justificando el genocidio en el curso de Gaza y la escalada de violencia en toda la región.
La guerra debe detenerse; pero Satanyahu selló ¿su genocidio? y acabó con los líderes, eliminando a Nazralá que había sido destituido de la red Super gas, y aun no se había expuesto la debilidad de Irán. Y exultante, se ufanaba de que las operaciones que hemos llevado a cabo desde el comienzo de la guerra están desmantelando, ladrillo por ladrillo al eje del mal.
Regístrate regia de Satanyahu fue integrada a la política exterior de Estados Unidos, mediante el lobby judío. Eliminar a Siria siempre fue un objetivo clave. Esto fue confirmado por el general Wesley Clark después del 11 de septiembre cuando le dijeron durante una visita al Pentágono “Vamos a atacar y destruir los Gobiernos de 7 países en 5 años. Vamos a empezar con Irak, luego nos volvemos a Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán”. La campaña de Satanyahu para la guerra de Irak, se detallan en el libro de Dennis Smith.
Esto dio pie a la ambición de Satanyahu del expansionismo israelí, para crear el sueño del Gran Israel, prometido por Jehovah, mismo que se extenderá sobre: Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania, deglutidos ya los Altos del Golán y para alcanzarlo tendrán que barrer con la población de esos territorios.
Génesis 15: 18-21: En aquel día hizo Jehovah un pacto con Abraham, diciendo: “a tu descendencia daré esta tierra, desde el gran río de Egipto, el río Nilo, hasta el río Grande del Éufrates; la tierra de los caneos, los cénesenos, los cadmoneos, los heteos. los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos. La península del Sinaí hasta la total Jordania”. Lo interesante del asunto, es el cómo los Estados Unidos se vincularon para apropiarse por sus metrópolis.
Entonces, Satanyahu, está empeñado en que se cumpla este mandato divino y él pasar a la historia como el creador del Gran Israel. No importa el precio de millones de vidas sacrificadas; total, no valen nada. Lo que vale es el lugar que ocupará en la historia del mundo, sí, pero en la historia de los asesinos, de los nazis, de lo fascistas y todos aquellos satanizados. Y toda vía falta por ver.








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