En Estados Unidos pugnan dos países

A mediados del siglo XIX, el partido republicano, representante de los intereses del naciente capital industrial de Estados Unidos, ganó la batalla militar contra el partido demócrata sureño, representante y defensor de la plantación esclavista y de la esclavitud misma.

Sin embargo, las instituciones sureñas -incluyendo su sistema religioso que justificaba la esclavitud y que definía a los blancos como seres sociales superiores- no desaparecieron. La derrota sufrida por el sur caló hondamente en la sociedad sureña que, desde entonces, vio al norte como extranjerizante, secularizante y foráneo: un enemigo al que había que combatir. La guerra civil, que para el norte terminó en 1865, apenas comenzaba entonces para el sur.

El asesinato de Abraham Lincoln por un sureño en ese año significó el primer cuestionamiento del poder de los norteños y tal situación se ha mantenido hasta la actualidad.

El sur, desde entonces, se ha visto discriminado por el poder del norte. A medida que se fue extinguiendo la granja familiar o “family farm”, reemplazada por el negocio agrario o “agribusiness”, esos granjeros desplazados que se oponían al nuevo capitalismo -que pagando bajos sueldos a mejicanos hacía imposible que los granjeros prosperaran- se aliaron a los sureños.

En el sur se desarrolló un nacionalismo sureño contrario al norte. Si se piensa en Estados Unidos como una sola nación, este fenómeno puede no ser percibido. Pero es que en realidad son dos naciones con dinámicas diferentes,

Los del sur eran librecambistas o “free traders” porque la plantación en el sur dependía de la exportación de algodón a Europa. Los del norte que se industrializaba eran proteccionistas, influidos por una ideología de trabajo por cuenta propia orientada a depender de la labor de los granjeros en el campo, con o sin esclavos. En el sur, que se extiende en la costa este hasta Virginia y llega a las puertas de Washington, dominaba la plantación.

La derrota militar del sur en la guerra civil no significó la derrota de las instituciones del sur, ni tampoco de su ideología. El norte se fue industrializando y hoy depende de las finanzas, los bancos y las hipotecas, ya que las industrias desaparecieron al ser vendidas al tercer mundo. El sur, por otra parte, continuó siendo agrícola hasta la década de 1920 cuando comenzó la extracción en grande del petróleo en Texas, Luisiana y Alabama. Por tanto, fue en el sur donde poco a poco, se desarrolló el poderoso grupo de poder petrolero.

En el sur, los blancos eran mayoritariamente pobres pero se consideraban superiores a los esclavos. Allí surgió en 1866 el Ku Klux Klan, que pronto se convirtió en la organización terrorista que canalizó el odio supremacista blanco en Estados Unidos y cuya función era mantener vivas aquellas prácticas que las nuevas leyes antiesclavistas prohibían. Se mantuvo la prohibición del voto a los negros y solo a raíz de una nueva intervención del norte con tropas federales un siglo más tarde, se legalizaron los derechos civiles de los negros.

La ideología nacionalista y conservadora se extendió en el sur como parte de la tradición de identificarse con el pasado. Los “founding fathers” (padres fundadores) reconocieron la esclavitud y no la cuestionaron. Incluso el texto de la Constitución, en su versión original, permitió la esclavitud.

Un aspecto que no puede ser ignorado es el religioso. La ideología del revanchismo está basada en la religión de los bautistas sureños (Southern Baptists o Calvinistas), para quienes los sureños habían sido el pueblo escogido por Dios en su lucha contra los norteños. Para ellos, perdieron la guerra civil porque Dios los estaba probando. La expansión del país antes y después de la guerra civil fue protagonizada por sureños. Y lo mismo sucedió en los estados fronterizos con Canadá, donde se unieron una tradición luterana del norte de Europa con actitudes racistas locales. Muchos sureños se fueron para Alaska. El estado de Utah está poblado por mormones, teología racista con bases sureñas provenientes de esa tradición derechista de Arizona.

Grupos étnicos y de negros han sido influenciados por esta ideología mediante el “prosperity góspel” o evangelio de la prosperidad en que enfatiza este movimiento desde el siglo XIX.

Cuando en Norteamérica se habla, sobre todo en períodos de elecciones, de estados azules y estados rojos se están refiriendo a dos naciones.

Por eso se decía que, según la óptica sureña, Barack Obama encarnaba, los intereses del norte por ser norteño (de Chicago), negro y aliado del mundo de las finanzas – los tres elementos que identificaban a la derecha sureña en la lucha contra el norte. En cambio, al derrotado en 2020 Donald Trump se le atribuía la condición de defensor de los intereses de los estados rojos porque contaba con un apoyo electoral mayoritario asegurado en los estados más industrializados.

Manuel Yepe Menéndez
Manuel Yepe Menéndez (La Habana 1936), desde 1954 fue combatiente insurreccional en La Habana como integrante de las Brigadas Juveniles de 26 de Julio en la Universidad de La Habana. Trabajó en la reproducción y distribución del alegato de defensa de Fidel Castro "La historia me absolverá". En 1958 dirigió la revista clandestina del M-26-7 ACCIÓN, que se editaba semanalmente en La Habana y se identificaba como Órgano de la Juventud Cubana. Es Licenciado en Derecho, en Dirección de la Economía y en Ciencias Sociales. Se ha desempeñó como Director de Protocolo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Embajador de Cuba en Rumanía. Fue Director General de agencia de noticias Prensa Latina; vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT); director del periódico Guerrillero de Pinar del Río, y Director Nacional (fundador en Cuba) del proyecto TIPS del PNUD. Desde 2000 hasta la actualidad es miembro del Secretariado del Movimiento Cubano por la Paz. Fue comentarista de temas internacionales de los diarios POR ESTO! (2008-junio 2020). Agosto 2020