La Universidad de Oriente en la ANUIES

La Universidad de Oriente (UNO) es una joven Institución de Educación Superior situada en la región oriente de Yucatán, esa juventud no ha sido un obstáculo para posicionarse como uno de los centros educativos más dinámicos y en constante mejora continua. En días pasados, esta Casa de Estudios dio un paso significativo, tanto para ella como para el Estado: logró su incorporación a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). Este acontecimiento es un hito que rebasa sus fronteras institucionales, consolidando el papel de la Universidad de Oriente como un pilar del sub-sistema de educación superior yucateco.

Para valorar la inclusión de la UNO a la ANUIES debemos atender al contexto. Hasta hace unos días eran cuatro las instituciones de formación profesional del Estado integradas a ella: la Universidad Autónoma de Yucatán, el Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán, el Tecnológico de Mérida y el Tecnológico de Progreso. Ahora, la Universidad de Oriente es la quinta integrante de este selecto grupo.

La ANUIES reúne a las más importantes instituciones de educación superior del país, por lo que es un espacio de encuentro para debate y planeación de la transformación de las políticas educativas del país. Eso significa que la Universidad de Oriente ahora podrá participar desde la primera línea en el diálogo que orienta la innovación, la mejora, la docencia, la investigación y el desarrollo universitario nacional. Es así que la integración de la UNO a esta prestigiosa organización es un reconocimiento a su esfuerzo continuo para erigirse como una Universidad de calidad, tanto en términos administrativos como académicos, pero sobre todo a su vocación social y humanista para la atención de los problemas que atraviesa la sociedad yucateca situada en su área de influencia educativa.

La entrada de la UNO a la ANUIES es, sin lugar a dudas, un reconocimiento a un esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo: pionera en dar forma a protocolos de atención a la violencia de género, participó en la primera convocatoria del Sistema de Evaluación de la Educación Superior (SEAES) para autoestudios para la mejora continua e implementa proyectos anuales para el desarrollo de infraestructura educativa que han resultado en uno de los mejores laboratorios gastronómicos en instituciones públicas y privadas, una nueva Biblioteca-CRAI con colecciones impresas y digitales, laboratorios de bromatología, traductología y herbarios, entre otros más. Además, el hecho de que sus egresados hayan sido galardonados con premios literarios, premios estatales de la juventud, e incluso un premio nacional de la juventud, resalta el impacto positivo que tiene la UNO en la formación de personas comprometidas con su comunidad.

De ahora en adelante el único camino posible es el fortalecimiento institucional: aumentar la presencia a nivel nacional a través de redes académicas e institucionales, desarrollar políticas internas que guíen los procesos de investigación desde los estándares éticos, de paridad e innovación contemporáneos, profesionalizar a todas las partes que intervienen en la construcción del andamiaje normativo de cada instancia universitaria, fortalecer su relación con la comunidad egresada y volverse polo de actividad académica.

Este conjunto de oportunidades y desafíos son el marco para mantener el estándar de calidad actual como el mínimo esperado, prosiguiendo de manera paralela con la adopción del nuevo paradigma de evaluación que nace con el SEAES y las propias exigencias de la ANUIES que, al ser una red de instituciones educativas de alta calidad, establece una serie de expectativas que van más allá de la simple afiliación. La UNO deberá adaptarse a nuevas exigencias en cuanto a la calidad de la investigación, el desarrollo de proyectos conjuntos con otras universidades, y la generación de recursos propios para financiar su crecimiento. Este tipo de adaptación no solo implica un esfuerzo institucional, sino también una cultura de colaboración y apertura a nuevas formas de trabajo.

Para concluir, se puede afirmar que el ingreso de la UNO a la ANUIES es un éxito colectivo, fruto del esfuerzo de aquellas personas que han trabajado incansablemente para construir una universidad de excelencia. Evidentemente, solo así se podría llegar a ser la Máxima Casa de Estudios en el Oriente de Yucatán.

Nació en Yaxcabá, Yucatán, México, en 1987. Es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán y maestro en bibliotecología e información por la Universidad de Oriente. Desarrolla investigación sobre historia de los intelectuales y las bibliotecas en Yucatán. Es colaborador del periódico Novedades, miembro del Colectivo Disyuntivas y del Capítulo Yucatán de la ADHILAC. Actualmente es profesor de Tiempo Completo y Coordinador de biblioteca en la Universidad de Oriente, Valladolid.