la exclusión de México en esta iniciativa brinda un mejor contexto, aunque no más fácil, para la defensa de la soberanía nacional sobre la conducción de sus políticas de seguridad y el control de su territorio.

Las juventudes, especialmente de las generaciones más recientes, albergan un sentimiento colectivo de hartazgo y fastidio ante la fragmentación de la seguridad social, el derecho a la vivienda, la legitimidad de la representación política y la dignificación del trabajo.

El destino de García Luna evidencia dos cosas. La primera de ellas es la debilidad del sistema político y gubernamental mexicano para elegir servidores públicos competentes en el desempeño de sus funciones, asumiendo que competencia implica probidad.