Las cuevas en los tiempos bíblicos

I

El libro “Perspicacia para comprender las escrituras” menciona la existencia de numerosas grutas ubicadas en el Cercano Oriente las cuales en los tiempos antiguos del pueblo hebreo que fueron usadas como moradas permanentes, refugios temporales, cisternas, establos y almacenes.

Al respecto Edward Hughes señaló que décadas previas al nacimiento de Cristo, el imperio romano dominaba la región citada y la incursión de sus tropas era frecuente. Una secta de hebreos, los esenios, huyendo de las legiones imperiales, se refugió en unas cuevas de la costa occidental del Mar Muerto. Llevaron consigo sus documentos hechos con cuero, papiro y, en menor medida, de metal. Se instalaron en 275 cuevas y en ellas depositaron sus documentos dentro de vasijas de arcilla. Allí permanecieron ocultos durante casi 2000 años hasta que unos beduinos las descubrieron accidentalmente y luego llegaron a manos de los científicos que ahora los estudian. Así es como se conocieron los ahora famosos Rollos del Mar Muerto.

Cueva de Gadeon

Regresamos a lo que dice el libro de Perspicacia, y encontramos que Lot y su familia salieron de Sodoma justo cuando esta ciudad iba a ser destruida. Su mujer de Lot se convirtió en una estatua de sal por desobedecer a Dios y mirar hacia atrás. Poco después Lot y sus hijas ocuparon una cueva para vivir. Dado que los futuros yernos de Lot habían muerto en Sodoma, sus dos hijas no tenían cónyuges. Dice el texto que ellas embriagaron a su padre y tuvieron relaciones sexuales con él. Lo hicieron con el fin de procurar la descendencia del linaje. Como resultado, cada una tuvo un hijo, de los que provinieron los moabitas y los amonitas.

Otra cueva mencionada en la Biblia es la de Macpelá, en Hebrón, misma que Abraham compró y utilizó como sepulcro. Ahí fue depositado el cuerpo de este patriarca, su esposa y descendientes. La famosa tumba de Lázaro en Betania, a quien Jesús resucitó, era de hecho una gruta. En Maqueda, cinco reyes amorreos se escondieron de la persecución de Josué en una caverna, pero éste los atrapó y convirtió la cueva en la sepultura de esos monarcas.

Gruta de la Leche

Después de matar a Goliat, David escapó de la envidia de Saúl y se refugió en la cueva de Adulam. Perseguido de nuevo por Saúl, se escondió en una gruta del desierto de Enguedi. Cuando David fue hecho rey, la cueva de Adulam se convirtió en el centro de operaciones durante la campaña militar contra los filisteos.

Jezabel, reina eventual de Israel pero de origen fenicio, intentó matar a todos los profetas de Jehová. Abdías alimentó a cien de ellos que se habían escondido en una caverna. Elías también huyó de Jezabel y se refugió en una cueva de Horeb, en donde Jehová le dio instrucciones de regresar a la lucha.

II

Como otros pueblos del mundo, los hebreos utilizaron las cavernas para distintos fines. En el libro Perspicacia para comprender las escrituras, se dice que esta gran comunidad usó las grutas para almacenar sus bienes colectivos en tiempos de conflicto con pueblos vecinos. Por ejemplo, en los tiempos de Gedeón, juez y líder guerrero, se hicieron silos en las grutas ubicadas en las montañas del antiguo Israel por ser lugares de difícil acceso y así proteger las cosechas de las incursiones de los madianitas, sus permanentes enemigos.

Gruta de San Juan el Evangelista en Patmos, Grecia

Hans Biedermann, especialista en simbolismo, señala que, en la tradición de la Iglesia Católica Oriental, se menciona que Juan el evangelista vivió recluido en una cueva de la isla de Patmos, Grecia, donde tuvo la visión que le permitió escribir el Apocalipsis.

En diciembre de 2022, la prensa local publicó el hallazgo de una cueva funeraria que contiene la tumba asociada a Salomé, una de las parteras de Jesús. Allí se señala que las autoridades de Jerusalén revelaron que el sepulcro descubierto tiene unos dos mil años de antigüedad y fue designado como “la tumba de Salomé”. En las paredes de la caverna se hallaron cruces, inscripciones en griego y árabe, talladas durante los periodos bizantinos e islámico los cuales indican que la capilla estuvo dedicada a Salomé. El sitio fue hallado hace cuarenta años por saqueadores de antigüedades en el bosque de Lachish, ubicado entre Jerusalén y la Franja de Gaza, lo que condujo a las excavaciones arqueológicas. Se encontró una inmensa explanada que atestigua la importancia de esta cueva funeraria, según los investigadores.

Gruta funeraria de Salomé

La agencia de noticias EFE, publicó a través de un rotativo local, que en la ciudad de Belén hay una gruta y de acuerdo con la tradición oral se dice que la Virgen María entró y se sentó allí sobre una piedra antes de huir a Egipto. Cuando estaba amamantando a Jesús, se le cayó una gota de leche lo que de inmediato hizo que las paredes de la caverna quedaran blancas. A partir de entonces, tanto cristianas como musulmanas, acuden al sitio para tomar el polvo de las paredes diluido en agua lo que les da el poder de engendrar hijos o tener abundante leche.

Gruta de Magdalena en Francia

Daniel Romero Rivero cita otras creencias católicas las cuales afirman que Magdalena permaneció en Judea, pero después de 14 años de la resurrección, el repudio a los cristianos recrudeció. Entonces ella y sus hermanos, Lázaro y Marta de Betania, acompañados de cinco amigos, huyeron al territorio que hoy es Francia. Ahí Magdalena habitó en una cueva, se volvió ermitaña y pasó los siguientes 30 años entregada a la contemplación. No comía ni bebía; diariamente un grupo de ángeles la transportaba al Paraíso, donde escuchaba los coros celestiales que le servían de alimento físico y espiritual.

 

 

 

 

 

Fue profesor investigador, durante 40 años, de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán. Es Licenciado y Maestro en Ciencias Antropológicas por esta institución en la que impartió las asignaturas de Estadística, Antropología en Cavernas, Antropología Simbólica y Análisis Mitológico. Como antropólogo social ha publicado 8 libros, 18 capítulos en obras colectivas y 55 artículos sobre mitos, cavernas y turismo. También ha impartido conferencias y ponencias en congresos locales, nacionales e internacionales con el tema de mitología, simbolismo, espeleología y turismo en cavernas. Desde marzo de 2015 hasta en la actualidad es columnista del diario Novedades de Yucatán en donde publica los artículos periodísticos en la sección denominada Mitos y Cavernas. Es miembro de la Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán desde el 3 de febrero del año 2018. Participó, junto con los demás miembros de esta asociación, en la publicación de la obra El Gran Libro de Yucatán, en donde escribió el capítulo “Los mitos en Yucatán” (2018). Ha explorado las grutas desde 1971 y hasta el presente, 2020, ha visitado 313 cuevas en 775 expediciones en los estados de Sonora, Puebla, Nuevo León, Guerrero, Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán. También ha realizado jornadas espeleológicas en las áreas cársticas de Cuba y Brasil. Es socio fundador del Grupo Espeleológico Ajau, asociación que estudia las cuevas y cenotes de la península de Yucatán desde 1997. En 2013 la Unión Mexicana de Agrupaciones Espeleológicas le hizo un reconocimiento por su trayectoria y por haber contribuido en la formación de muchos jóvenes que se dedican al estudio de las cavidades subterráneas. Actualmente, es catedrático de la Universidad José Martí de Latinoamérica.