A propósito del Día Nacional del Libro: De la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, de Juana, la monja, la peor de todas…

La afrenta que hoy se da contra sor Juana, tiene que ver con el pensamiento patriarcal de una sociedad que sigue condenado su conducta irreverente, como si con esto se diera una lección a todas las mujeres.

Hablar de sor Juana Inés de la Cruz es como abrir un libro interminable. Su literatura, como su persona, nos sorprende cada vez que nos acercamos a su obra. Nace en San Miguel, Nepantla, perteneciente a la Nueva España un 12 de noviembre de 1651. Sin duda, una época en extremo difícil para las mentes inquietas y sobre todo, si se le añadía la particularidad de ser mujer, por lo que no es extraño que nuestra monja hubiera tenido que iniciar sus estudios en secreto, mismo al que habría de acostumbrarse a lo largo de su vida.

Su gran pasión y condena fue la búsqueda del conocimiento, y siendo que en aquella época la educación no era para todos —mucho menos para las mujeres—, sor Juana se vio en la necesidad de sortear varios retos con ayuda de algunas aliadas. Primero, convenció, a la edad de tres años, a su hermana quien, conmovida de verse seguir por la aquella niña cada vez que iba con la institutriz, la tomó como alumna a escondidas de la madre. A esta última la convencieron después para que ayudara a Juana a entrar a la Universidad, quien vistiéndose de varón logró su cometido. De la misma manera, más tarde, a través de sus versos, logró el apoyo de la Virreina María Luisa Manrique De Lara y Gonzaga, quien fue su protectora durante los años más difíciles en el convento y es por quien hoy conocemos su extraordinaria poesía.

La vida de sor Juana siempre estuvo entre la contradicción de la libertad—que da la iluminación casi divina del descubrimiento—, y el encierro que la persiguió hasta el último momento de su vida. Vio en el claustro del convento la opción de librarse del claustro del matrimonio y la maternidad que limitarían aún más su posibilidad de aprender. Pero, ahí mismo, durante este período que es el más prolífico de sor Juana, cuando escribe su obra poética, es también cuando se enfrenta a un constante defender la libertad de sus ideas, misma que significaba una afrenta para el pensamiento dogmático de la época.

Sus redondillas, villancicos y loas muestran el talento excepcional de sor Juana y su dominio del verso, pero gracias a su Respuesta a Sor Filotea de la Cruz[1] es que la misma sor Juana nos hace saber parte de su vida, a la par que nos deja ver en abundancia su pensamiento, sus ideas y su gran inteligencia. Es en este momento de su vida que se da un de los juegos de máscaras más interesante de la literatura.

Con su ingenio incesante y su entendimiento privilegiado captó algunas contradicciones a la ortodoxia religiosa en uno de los sermones del predicador jesuita Antonio Vieyra y, pese a su prudencia, escapó de ella algún impulso de escribir sus discrepancias.

El entonces obispo de Puebla, Manuel Fernández de la Cruz, mandó publicarlas sin su consentimiento con el nombre de Carta Atenagórica, añadiéndole un prólogo que reprendía a la monja por su atrevimiento, falta de inteligencia y de aptitud para las letras, y todo esto firmado bajo el seudónimo de sor Filotea de la Cruz.

Así el obispo se presenta como una monja del convento de la Santísima Trinidad de Puebla, sor Filotea de la Cruz, y la carta trae fecha de 25 de noviembre de 1690.

Sor Filotea admira profundamente la refutación de Vieira por sor Juana. Esta ha recibido de Dios dotes excepcionales. Hasta ahora las ha empleado bien. Desea sor Filotea que aún las emplee mejor. No condena los versos: grandes santos los han escrito. Lo que quería es que sor Juana los limitara en la elección de los temas. Pero, como dice Robert Ricard, entre líneas generales no es más que el desarrollo este tema: “impertinente”, “torpe”, “desconcertante”.

Es esta carta la que da pauta a esta hermosísima Respuesta:

MUY ILUSTRE Señora, mi Señora: No mi voluntad, mi poca salud y mi justo temor han suspendido tantos días mi respuesta. ¿Qué mucho si, al primer paso, encontraba para tropezar mi torpe pluma dos imposibles? El primero (y para mí el más riguroso) es saber responder a vuestra doctísima, discretísima, santísima y amorosísima carta. Y si veo que preguntado el Ángel de las Escuelas, Santo Tomás, de su silencio con Alberto Magno, su maestro, respondió que callaba porque nada sabía decir digno de Alberto, con cuánta mayor razón callaría, no como el Santo, de humildad, sino que en la realidad es no saber algo digno de vos. El segundo imposible es saber agradeceros tan excesivo como no esperado favor, de dar a las prensas mis borrones: merced tan sin medida que aún se le pasara por alto a la esperanza más ambiciosa y al deseo más fantástico; y que ni aun como ente de razón pudiera caber en mis pensamientos. (P. 19)

Como se ha mencionado anteriormente, a lo largo del discurso en esta Respuesta a sor Filotea, son Juana nos habla sobre ella, de su historia, sus retos y el de las mujeres. Defiende la necesidad de tener abuelas y madres doctas, debido a su misma capacidad a la atribuida a los hombres.

Pues ¿qué os pudiera contar, Señora, de los secretos naturales que he descubierto estando guisando? Veo que un huevo se une y fríe en la manteca o aceite, y por el contrario, se despedaza en el almíbar; ver que para el azúcar se conserve fluído, basta echarle una muy mínima parte de agua en que haya estado membrillo u otra fruta agria; ver que la yema y clara de un mismo huevo son tan contrarias, que en los unos, que sirven para el azúcar, sirve cada una de por sí y juntos no. Por no cansaros con tal frialdades que sólo refiero por daros entera noticia de mi natural y creo que os causará risa; pero, Señora, ¿qué podemos saber las mujeres, sino filosofías de cocina? Bien dijo Lupercio Leonardo, que bien se puede filosofar y aderezar la cena. Y yo suelo decir viendo estas cosillas: Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito. (Pp. 55-56)

En pleno siglo XXI, parece que la condena de Sor Juana Inés de la Cruz no termina, pues se continúa debatiendo su autoría en textos recientemente hallados y, con la serie mexicana Juana Inés de la Cruz, que sobresalta de forma tendenciosa su posible relación amorosa con la Virreina, se minimiza su talento y trascendencia de su obra, sobre todo entre quienes no la han leído. La afrenta que hoy se da contra sor Juana, tiene que ver con el pensamiento patriarcal de una sociedad que sigue condenado su conducta irreverente, como si con esto se diera una lección a todas las mujeres. Sin embargo, aunque haya sido borrada del programa de secundaria en reformas educativas anteriores y ya tampoco podamos verla en los billetes de doscientos pesos, su pensamiento filosófico y su poesía siguen más que vigentes que nunca.

La Respuesta a Sor Filotea nos deja mucho para recordarla, recordar y repensar:

¡Oh si todos —y yo la primera, que soy una ignorante— nos tomásemos la medida al talento antes de estudiar, y lo peor es, de escribir con ambiciosa codicia de igualar y aun de exceder a otros, qué poco ánimo nos quedara y de cuántos errores nos excusáramos y cuántas torcidas inteligencias que andan por ahí no anduvieran! Y pongo las mías en primer lugar, pues si conociera, como debo, esto mismo no escribiera. Y protesto que sólo lo hago por obedeceros; con tanto recelo, que me debéis más en tomar la pluma con este temor, que me debiérades si os remitiera más perfectas obras. Pero, bien que va a vuestra corrección; borradlo, rompedlo y reprendedme, que eso apreciaré yo más que todo cuanto vano aplauso me pueden otros dar: Corripiet me iustus in misericordia, et increpabit: oleum autem peccatoris non impinguet caput meum. (Pp.63-64)


[1] Referencia: De la Cruz, sor Juana Inés. “Respuesta a Sor Filotea”. Edit. EMU, México, 2013.

Verónica García Rodríguez
Nació en Mérida, Yucatán el 3 de enero de 1978. Licenciada en Educación Secundaria con la especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Yucatán y Maestra en Cultura y Literatura Contemporánea de Hispanoamérica por la Universidad Modelo. Diplomada en Competencia Lectora: un Enfoque para la Vida y el Aula (Tecnológico de Monterrey, 2013); Investigación Literaria con enfoque de estudios culturales (Univ. Modelo, 2008); Periodismo, protocolo y Literatura (IECY, 2004-2005) y Literatura y Crítica Literaria (ICY-Santillana, 2002-2003). Actualmente, estudia el Doctorado en Ciencias Filosóficas en la Universidad de la Habana. Narradora, poeta y editora. Ha recibido el Premio Estatal de Cuento Corto El espíritu de las Letras (2015); el Segundo Lugar del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa (2005); el Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2005) y la beca del Programa Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY- 2004). Becaria en dos ocasiones del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del Fondo para la Cultura y las Artes en 2006 y 2016, la primera por su proyecto Palabra Viva (2005-2008) para mujeres internas, jóvenes acusados de delitos violentos y enfermos de VIH y SIDA internos en el Cereso de Mérida. La segunda, fue por el proyecto Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo que tejió un puente de memoria a partir de la palabra entre hijas, madres y abuelas de cuatro comunidades mayas de Yucatán. Es presidenta de Zedík, A. C., miembro del Centro Yucateco de Escritores, A. C. y miembro distinguido del Colegio de Profesores de Educación Básica de Yucatán, A. C. por su labor educativa dirigida generar estrategias de fomento a la lectura con niños, como el proyecto Kanules del Mundo Maya (2012-2018) y públicos vulnerables. Titular la cápsula radiofónica A salto de página, en Grupo Rivas dentro del noticiero Arcadio en la Radio, un breve espacio dedicado al placer de la lectura (2013-2016). Ha participado como ponente y conferencista en diversos encuentros y coloquios nacionales e internacionales de escritores y de educación. Coordinadora fundadora de la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y de su programa de formación (2008-2011), así como del programa Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (2009-2013) y de la Unidad Editorial de la misma Secretaría de 2013 a 2018. Creadora y organizadora del Foro Regional Educación y Cultura, con el tema En los espacios que habitamos en octubre de 2014 y La filosofía y la imaginación en las lenguas originarias de América en 2016; asimismo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia y de las Grandes Ideas en octubre de 2015 y que en su emisión del 2017 llevó el subtítulo Cosmogonías de los pueblos vivos de América; y el Seminario Internacional de Periodismo que reúne a colaboradores del periódico Por Esto!, evento que se realiza desde 2015. Directora editorial del suplemento infantil MUNDOS del periódico Por Esto! (2016-2020) donde también publica artículos periódicamente. Entre sus publicaciones se encuentran Cartas a Sofía, epistolario filosófico para niños publicado por entregas en el periódico Por Esto!, el libro digital Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo, hijas, madres y abuelas escribiendo la memoria (FONCA, SEGEY/2017), la colección infantil interactiva Kanules del Mundo maya (SEGEY/2012-2018), el libro de cuentos Vestido rojo y sin tacones (H. Ayuntamiento de Mérida/2008) y Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (ICY, Zedík/2006), entre otros.