¿Cuál horizonte volátil, esfuma caos? ¿Cuál horizonte blanquizco, tiene una pócima? ¿Cuál horizonte pardusco, ventea la muerte?

Desperté cuando la luz de la tarde se doraba como la piel de una manzana...

Todos los días, en el camino recorrido entre la casa y su estudio, Marina tenía que parar en ese semáforo. Era larga la espera. Algunos muchachos repartían volantes impresos: Clases de Baile Fino de Salón...