Al inicio de octubre de 1951 comenzó la campaña de Tomás Marentes Miranda (1952-1953) en Yucatán, el cual no tuvo el respaldo inicial de los miembros del Partido Socialista del Sureste (PSS), entre los destacaban Antonio Betancourt Pérez, Leopoldo Peniche Vallado, Elmer Llanes Marín, Eduardo Urzaiz –rector de la Universidad Nacional del Sureste (UNS), hoy Universidad Autónoma de Yucatán (UADY)– y Humberto Lara y Lara, en el caso de los políticos e intelectuales. En el caso del sector estudiantil tuvo la oposición de los líderes estudiantiles de las secundarias, de la preparatoria 1, de las facultades de la universidad, en especial los de Derecho y Medicina, y entre los más destacados se encontraba Víctor Manzanilla Shaffer. Sin embargo, pasaba lo contrario con la candidatura de Adolfo Ruiz Cortines, siendo la frase célebre “Marentes no y Ruiz Cortines sí”.
Durante la campaña en Yucatán, Ruiz Cortines tuvo bastante apoyo tanto de los partidarios del futuro “Marentismo”, del “Grupo Alemán”, y de sus opositores. El apoyo no fue solo en la entidad, sino que alrededor del país el candidatado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue recibido como el nuevo presidente desde plazas públicas, zonas rurales y ciudades; la estructura del partido oficial apoyó al futuro mandatario federal. Las elecciones federales y estatales no trajeron ninguna sorpresa el 1 de febrero de 1952, pues Tomás Marentes tomó protesta ante el H. Congreso del Estado y se convirtió en el primer priista en llegar a la oficina de la calle 60 en el palacio de gobierno. El 1 de diciembre de ese mismo año tomó posesión como presidente de la república Adolfo Ruiz Cortines, quien en su discurso criticó abiertamente la política de su antecesor Miguel Alemán Valdés.
El gobierno de Ruiz Cortines se caracterizó por su austeridad y por ser el primer mandatario federal en hacer públicos sus bienes (efectuó la primera declaración patrimonial), esto antes que existieran las leyes de transparencia del servicio público. Acto seguido obligó a sus funcionarios a replicar esta acción, pero pese a que hubo acciones para demostrar transparencia, en la práctica el gobierno siguió recurriendo a los líderes sindicales para detener las marchas y protestas que fueron sorteadas durante la administración, entre ellos el secretario de trabajo Adolfo López Mateos (quien sería luego el sucesor de Ruiz Cortines en la máxima magistratura de la república).
En el caso de los “Alemanistas”, Ruiz Cortines los fue quitando poco a poco del gabinete, para así poder tener el control de la administración federal. En el caso de los gobernadores, el presidente aplicó lo mismo, ya que fue retirando a los que fueron impuestos por Alemán. Para el caso de Yucatán, la tensión era bastante fuerte, ya que los grupos locales se opusieron desde la campaña y hasta el inicio del “Marentismo”,ocasionándole problemas a Tomás Marentes Miranda y a su gabinete. Para empeorar el panorama, el mandatario estatal le quitó el 68% de presupuesto a la UNS, ocasionando que estudiantes de la Facultad de medicina hagan una mega manifestación y quitaran la placa del parque Tomás Marentes –hoy Parque de la paz–. De la misma manera, durante la época “Marentista”se nombró a dos gerentes generales de Henequeneros de Yucatán (HY) tales como: Lorenzo Manzanilla y Juan Macary Canan. Esta empresa paraestatal fundada en la época de Felipe Carrillo Puerto se encargaba de regular la venta y compra de la fibra de henequén, puesto que en este periodo hubo un encarecimiento del henequén y el rompimiento de los contratos de la corporación norteamericana Hanson & Orth, que compraba casi toda la fibra yucateca. Estas dos problemáticas, entre otras, ocasionaron una mega manifestación frente la Facultad de derecho –hoy edificio central de la UADY– y del palacio de gobierno, la cual fue violentamente reprimida.
Lo anterior ocasionó que Ruiz Cortines obligue a Marentes a renunciar y, por lo tanto, el 1 de junio de 1953, el gobernador Tomás Marentes pidió licencia para separarse del cargo de mandatario estatal de Yucatán. Dicha licencia provocó la designación de Víctor Mena Palomo como gobernador interino y después como candidato oficial del PRI Yucatán, esto ocasionó que, si bien el “Marentismo” fracasó mediante el gobierno de Mena Palomo (“Menismo”), Adolfo Ruiz Cortines logró finalmente la consolidación del sistema político mexicano en la entidad mediante el PRI (partido oficial federal).
Hoy en día, debemos conocer y entender el impacto del gobierno de Adolfo Ruiz Cortines a nivel nacional con su austeridad y lo importante que fue para la caída del régimen “Marentista” en la entidad. La intervención de Ruiz Cortines fue fundamental no solo para que el “Marentismo” se acabe en Yucatán, sino también ayudó a la consolidación del sistema político mexicano en la entidad. Con eso podemos comprender mejor cómo está la política actual del estado.










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