Andrés Manuel, un amigo de todos los tiempos

Foto: elfinanciero.com

La Habana, Cuba-.Hace casi 21 años, por azares de la vida, tuve la oportunidad de saludar a Andrés Manuel López Obrador. Por supuesto, él no debe acordarse de aquel momento y mucho menos de mí. Daba yo mis primeros pasos en el diario cubano Juventud Rebelde, cuando acompañé a una delegación juvenil que reeditaría los pasos de Fidel y sus compañeros de lucha en México, antes de enrolarse en la expedición del yate Granma y salir de Tuxpan hacia Cuba en el año 1956.

Aunque el objetivo final de aquella visita era recorrer algunos de los lugares donde habían estado mucho de los expedicionarios del Granma, una parada obligada resultó el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, sede del gobierno del Distrito Federal, donde Andrés Manuel fungía jefe de gobierno.

No tengo imágenes de aquel histórico momento, aunque supongo que el testimonio gráfico deba estar por algún lugar, pero si recuerdo perfectamente su entusiasmo al recibir a la pequeña delegación de jóvenes cubanos. Nos explicó, con una minuciosidad digna de estudiar, la situación de la vialidad en la capital mexicana, la ubicación de cámaras en los principales lugares de la urbe para ayudar a la movilidad vehicular y transmitió con el mayor afecto que pueda recordarse, un saludo solidario al gobierno y pueblo cubanos.

Quizá ni llegamos a la hora mientras recorríamos aquellos pasillos impresionantes, le estrechamos la mano a Andrés Manuel, oímos su pausada explicación y nos retiramos del imponente edificio hacia otra actividad programada. Pero Andrés Manuel caló hondo en quienes tuvimos la dicha de conocerlo.

Ahora, 21 años después, Andrés Manuel López Obrador visitó Cuba como presidente de México. Un poco más de 24 horas duró su visita. En tan corto tiempo, recibió la Orden José Martí, máxima condecoración que otorga el Estado cubano, sostuvo conversaciones con el presidente Miguel Díaz-Canel y le alcanzó la intensa jornada para ofrecer una clase magistral de historia sobre los vínculos indiscutibles entre los dos países.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recibe de manos del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, la máxima condecoración que Cuba otorga a extranjeros, la Odren José Martí. Foto: eluniversal.com

Lamentablemente la visita ocurrió a pocas horas de ocurrida una de las mayores tragedias que se recuerde en La Habana, provocada por una explosión en el hotel Saratoga, ubicado en una de las más concurridas esquinas de la capital, y que hasta el mediodía del lunes había dejado el fatídico saldo de 35 personas fallecidas.

El primer gesto de Andrés Manuel fue transmitir sus condolencias a las familias de las víctimas y a los heridos que se recuperan en los hospitales, y expresó toda la solidaridad del pueblo y gobierno mexicanos ante las duras horas vividas tras el accidente, provocado por un escape de gas mientras un camión cisterna servía ese combustible en la instalación hotelera.

Aunque corta en estancia, analistas ya reconocen el momento como histórico, pues más allá de reforzar los históricos lazos entre las dos naciones, sirvió para consolidar una amistad a prueba del tiempo. La condena al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el llamado a la no exclusión de ningún país de la próxima Cumbre de las Américas y su posición de unidad latinoamericanista, lo sitúan ahora mismo como un estadista mucho más allá de las fronteras mexicanas.

Andrés Manuel habló con el corazón en la mano. Sus afectos hacia Cuba y su pueblo quedaron plasmados en su breve pero sentida intervención luego de recibir la Orden José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, a quien calificó como un extraordinario independentista. A Martí, dijo, «lo admiro tanto como a Bolívar y a nuestro Juárez», sentenció visiblemente emocionado.

Y luego se refirió a los lazos históricos, culturales y sociales entre ambas naciones, a la hermandad y solidaridad entre ambos pueblos.

«Gracias al generoso, solidario y ejemplar pueblo de Cuba. Nunca he apostado ni apostaré al fracaso de la Revolución Cubana. Prefiero mantener la esperanza en que la Revolución se renovará para seguir el ejemplo de los mártires que lucharon por la libertad, la igualdad, la justicia y la soberanía. Tengo la convicción de que en Cuba se están haciendo las cosas con ese propósito», dijo ante las delegaciones de los dos países.

Durante la visita, se recordó que el próximo 20 de mayo las relaciones entre Cuba y México llegan a su aniversario 120, y quedó expresa la voluntad de continuar profundizando los lazos de hermandad que unen a ambos pueblos.

Un saldo concreto de la visita fue la firma, por los jefes de Estado, de un acuerdo bilateral que permitirá intensificar intercambios laborales en áreas como la educación, el deporte, la cultura y la capacitación de recursos humanos, en tanto el ministro de Salud cubano, José Ángel Portal, y el secretario para ese sector en México, Jorge Carlos Alcocer, firmaron un acuerdo para favorecer la capacitación de recursos humanos y la asistencia en diversas áreas de salud.

Andrés Manuel Lòpez Obrador, presidente de México y Miguel Díaz-Canuel, presidente de Cuba. Foto: eluniversal.com

Sobre este particular, en su Mañanera de este lunes 9 de mayo, Andrés Manuel López Obrador explicó en detalles parte del acuerdo, que incluye fundamentalmente formar médicos generales y especialistas pues se otorgarán becas con ese propósito.

También está el propósito a adquirir una vacuna producida en Cuba para niños muy pequeños, que les ha dado buen resultado, señaló y agregó que se trata de un plan para la vacunación de pequeñitos, básicamente contra Covid-19 en una primera etapa. Prometió ofrecer información más amplia sobre esas vacunas infantiles y sí es posible que en agosto ya estén inmunizados.

El presidente mexicano manifestó que se van a contratar también médicos de Cuba para que trabajen en el país, decisión que se toma porque «no tenemos los galenos que necesitamos aquí pues en el periodo neoliberal se dejó si apoyar a la salud pública, la cual trataron como una mercancía y no formaron médicos, y como consecuencia ahora tenemos un gran déficit».

Tenemos hospitales, pero no hay pediatras, por ejemplo, y más si se trata de trabajar en hospitales en zonas alejadas de las ciudades porque los profesionales mexicanos no quieren trabajar en esos lugares.

Anunció que están pensando en la creación de un centro de terapia para niños pobres con discapacidad y ese fue uno de los temas de los que habló con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, para que los pediatras cubanos vayan a colaborar en las montañas de Guerrero y otros lugares, aunque llegamos al acuerdo de que el centro se instale en Sinaloa.

Dijo que la contratación de algunos cientos de médicos generales y especialistas cubanos tiene el propósito de garantizar el derecho a la salud, atención médica, medicinas, análisis y estudios clínicos gratuitos para quienes no tienen seguridad.

Pasadas las diez de la noche del domingo 8 de mayo, el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez lo despedía. El mandatario Andrés Manuel López Obrador regresaba a México y Cuba quedaba agradecida por el cariño y la solidaridad mostradas.

A esa hora, en algunos puntos de La Habana, las primeras lluvias de mayo mojaban el suelo seco por muchos días; mientras, no se detenían las labores de búsqueda en el hotel Saratoga. Yo, atento a todos los acontecimientos, escarbaba y preguntaba a amigos de antaño, si de casualidad alguno tendría a mano la foto aquella en el 2001 con Andrés Manuel, ese amigo entrañable de Cuba en todos estos tiempos.

Pelayo Terry
Pelayo Terry Cuervo es Licenciado en Periodismo y Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana. Fue Corresponsal de Guerra en Etiopía entre 1988 y 1989. Reportero y Corresponsal Jefe en La Habana de la Agencia de Información Nacional (actualmente Agencia Cubana de Noticias), subdirector del semanario Tribuna de La Habana (1997-2000), subdirector del diario Juventud Rebelde (2000-2009), Director de Juventud Rebelde (2009-2013) y Director del diario Granma (2013-2017). Actualmente es editor del sitio web Cubaperiodistas, de la Unión de Periodistas de Cuba. Ha sido conferencista y tribunal de tesis en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y presidente y miembro de varios jurados de la UPEC, entre ellos el Nacional de Periodismo José Martí, por la obra de la vida, el Juan Gualberto Gómez, por la obra del año, y el Premio Nacional de Periodismo 26 de Julio, del cual ha sido presidente en los dos últimos años. Fue premiado en varios concursos periodísticos en Cuba y consultor en temas de Periodismo y Comunicación. Fue colaborador de los diarios Por Esto! (diciembre 2017-junio 2020) en el tratamiento del tema Cuba, tanto en reportes informativos como en artículos de Opinión.