Códigos “ocultos” del lenguaje de la arquitectura; leyendo nuestra realidad

—¡Ves pero no observas!

Sherlock Holmes

Normalmente en nuestra cotidianeidad pasamos, junto, una y otra vez por varios lugares, entramos a espacios arquitectónicos y edificios, construcciones que forman parte de nuestro camino y recorrido en el transcurso de los días, pero que por desconocimiento e ignorancia no entendemos o no vemos lo que realmente se nos está mostrando y enseñando.

Ha existido un lenguaje de la arquitectura que durante mucho tiempo estuvo lleno de significados, exteriorizando conceptos e ideas visibles, a veces en las cuestiones formales y plásticas (todo lo que tenía que ver con la pintura, escultura, ornamentación y estética), donde la sociedad al observar podía percibir la idea transmitida; esto en la actualidad es algo parecido como escuchar una canción, ver una pintura, o una película, que nos transmite mucha información e ideas. Así pasa al ver un edificio, concurre a manera de comunicación que establece diálogos entre la sociedad, realidad, usuarios y el espacio construido.

Tener ese diálogo y entenderlo permite la adquisición de nuevos conocimientos para leer de una manera diferente el momento histórico y político en el que fue construido cada elemento (arquitectónico, espacial o constructivo) tendría un valor significativo. La arquitectura resulta también un medio de comunicación exhibiendo su momento histórico, su cultura, su desarrollo tecnológico y económico.

“En la edad media y el Renacimiento, Europa aún conservaba intacta su capacidad para entender símbolos e íconos ancestrales. Sus gentes sabían cuándo y cómo interpretar un capitel, un rasgo en un cuadro o una señal en el camino, pese a que sólo una minoría de ellos había aprendido a leer y escribir” (Sierra, 2015).

Esa imagen del edificio, de la arquitectura y sus elementos en la mente del espectador o usuario se convierte en significados, en conceptos, en ideas, en un conjunto de códigos, símbolos e íconos con información nueva para comprender la realidad que se vivió (pasado histórico) y que vivimos (representado con su uso en la actualidad).

Las artes, entre ellas la arquitectura, tienden a ser únicamente tomadas en cuenta como decorativas porque los mensajes parecieran transmitirse por otros conductos como la palabra impresa, internet, videos, etc. Ya no codificamos ni recopilamos todo ese conocimiento expuesto (en la Edad Media y el Renacimiento, el arte cumplía una misión trasmisora de mensajes e información).

El “arte de la memoria” permitía usar la arquitectura para encriptar información, cuando y donde no existía la imprenta y para tener los conocimientos y recordar muchos conceptos, se hacía asociando estos conceptos a lugares arquitectónicos, geográficos y obras de arte, para que al verlos la información regresara a nuestra memoria. Conocido como el “Palacio de la memoria” o “método loci”, “de los lugares o locaciones”: procedimiento nemotécnico para entrenar la memoria que consiste en trabajarla de manera espacial usando lugares físicos para almacenar información los griegos diseñaron aplicándolo a palacios imaginarios los romanos y los egipcios lo ensayaron en edificios reales. Si quienes entraban en ellos conocían el “código de memoria” preciso, podrían caminar por sus salas al tiempo que recibían una valiosa información.

Castillo de Chichen Itzá

Cuando observamos a detalle el castillo de Chichen Itzá, podemos adquirir ciertos conocimientos expresados en él como un gran calendario, desde fechas exactas en los equinoccios, cambios de estación con todo lo que eso implicaba para la agricultura, los números que representa en los escalones o plataformas a manera de días o meses de su calendario, el significado de la serpiente emplumada, la forma de planta cuadrada y piramidal, y toda la información que conlleva cada elemento de ese edificio, así, quien conociera el código de cada detalle tendría todo el conocimiento que esa obra arquitectónica nos expuso, y podemos encontrar muchos otros edificios con toda esa arqueo astronomía en el área maya.

Mucho de simbolismo y significado se fue dando por el sincretismo religioso que permea en nuestra región y casi todo México, pasando del culto a los señores (dioses) prehispánicos al culto cristiano en un mismo espacio, cambiando el edificio, pero conservando elementos de la religión anterior, esto no era nuevo ya que en la Europa antigua se construyeron muchos de los templos y catedrales góticas sobre lo que antes fueron dólmenes y crómlechs celtas.

La iconografía como herramienta para leer simbolos y sus significado, imagen del convento san Antonio de Padua en Izamal

Para identificar estos elementos y símbolos existen disciplinas como la Iconografía, que es la descripción de un tema o asunto representado en las imágenes artísticas, así como de su simbología y los atributos que identifican a los personajes representados. Lo mismo que la iconología considerada como la ciencia que estudia el conjunto de imágenes, emblemas, alegorías y monumentos con que los artistas han representado a los personajes mitológicos, religiosos o históricos. La psicología del color en el que cada uno de ellos y su composición y mezcla tendrá un significado muy específico, como podemos notar en los tipos de gama cromática de las fotografías que se exponen en el cine siendo diferentes, acorde al tipo de película ya sea drama, comedia, acción, terror, etc.

Podemos notar en la ciudad o en el País que, dependiendo de cada administración, tendremos que los edificios y espacios públicos tendrán un color muy específico (que es el mismo de su partido político); a veces azul, otras verde, blanco y rojo, o con blancos y rojos. Veremos pintadas las gradas de los parques, oficinas y otras dependencias, hasta que la administración cambie de partido político.

Edificio público gubernamental de Progreso, Yucatán

Cuando se construían obras públicas se expresaban claramente todas estas ideas (simbólicas y expresivas) sobre lo que se pretendía mostrar, los hospitales siendo fuertes, grandes, robustos y amplios, dejando así la idea de un gobierno con esas características en la salud pública. Pasaba lo mismo con las escuelas y estancias, en su mayoría construidas de concreto, mostrando su fuerza, su alcance su disciplina y homogeneidad en todo el País, con la idea de representar a la educación con esos conceptos. Actualmente las oficinas burocráticas de casi todos los edificios gubernamentales son abiertas, visibles, “trasparentes” con la firme idea de que esas sean las características de ese gobierno.

La arquitectura puede curar o enfermar; sanar o hacer daño, enseñarnos lo bueno y lo malo de la sociedad si logramos observar sus códigos, su conocimiento y se convierte en una manera de enseñar la realidad, de que puede ser una herramienta muy potente para aprender,  como lo explica la neurociencia, el concepto de embodied cognition o cognición incorporada que representa la teoría de que muchas características de la cognición, ya sean humanas o no, están formadas por aspectos de todo el cuerpo de un organismo. Los sistemas sensoriales y motores se consideran fundamentalmente integrados con el procesamiento cognitivo. Y la extended cognition que permite pensar a partir de los espacios, objetos y herramientas que nos rodean y creamos. Los límites de nuestro cerebro están en los espacios, en el ambiente y el entorno que habitamos. La arquitectura y el espacio se convierten en parte de la cognición, es decir, en adquirir conocimiento (Shapiro, 2021).

…nadie se había cuestionado que la arquitectura podría ser parte de nuestros procesos cognitivos.

Juan Carlos Baumgartne

Esta parte cognitiva de la arquitectura desde la vivencia diaria de la cotidianeidad, en cierta manera genera en el usuario muchas reacciones adquiridas por el cuerpo al estar en esos espacios; esa información (no solamente códigos visuales sino también sensoriales), serían como ciertos mensajes subliminales desde nuestro cuerpo para nuestro cerebro, de ahí reconocer que espacios nos producen miedo, angustia, calma, dolor, paz, incertidumbre, etc., que lugares nos hacen sentir mejor fisiológica y mentalmente.

Para muchos creyentes los espacios iluminados en los templos y catedrales, casi siempre del altar, genera una sensación de gozo y alegría, quizá no solo sea que por el simple hecho de ver la imagen que representa a su religión, sino por la sensación, percepción corporal de euforia y emotividad que da el espacio, con todos los elementos arquitectónicos, acústicos, lumínicos, formales, el cuerpo lo aprende en esos instantes más que el cerebro.

Diversos elementos simbólicos que podemos leer en el templo de Santo domingo en Uayma, Yucatán.

Las “Intenciones en la arquitectura” forman parte del proceso de diseño y en algunos casos pueden ser visibles u ocultas, a veces la demanda de las necesidades de los clientes es diferente a la de los usuarios, tratando así de redefinir una realidad, tratando de exponer diversas lecturas a veces erróneas del momento histórico – social que existe, con la arquitectura y la obra construida. El compromiso del arquitecto con la sociedad a través de sus edificaciones es definir el tiempo que le toco vivir, con la información real y correcta.

Aprender a leer los códigos de la arquitectura es aprender a leer la realidad.

REFERENCIAS

Canal TEDx Talks., (6 oct 2021), Una visión neurocientífica del espacio arquitectónico; Juan Carlos Baumgartner  (Archivo de video) https://www.youtube.com/watch?v=j_C97ELqvu8

Sierra Javier,2015, La cena secreta. Ed. Planeta. Barcelona; España.

Shapiro Lawrence, (25 de junio de 2021), Embodied Cognition. https://plato-stanford-edu.translate.goog/entries/embodied-cognition/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es-419&_x_tr_pto=sc

Arquitecto y Maestría en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán. 2004 y 2010 Profesor de la Facultad de Arquitectura de la UADY de 2011 al 2017, de la Universidad Vizcaya de las América, del Centro Universitario de Valladolid (CUV) y la Universidad de Yucatán (UNY). Arquitecto responsable de los proyectos de Restauración de catorce edificios religiosos patrimoniales en el Estado de México derrumbados por el sismo de 2017. Asesor en dos proyectos sociales de vivienda en comunidades rurales sobre autoconstrucción asistida (en PLANCHAC 2015 Vivienda Popular como unidad doméstica sustentable; Medio ambiente y cultura) y Construcción de vivienda vernácula (en Tahdziú 2005). Y como Investigador asociado en el área de Seguridad en la construcción en los conjuntos de vivienda en serie del proyecto CONAVI – CONACYT clave 236282 y clave SISTPROY UADY 2015001. (2015 – 2016) Arquitecto copartícipe en la reconstrucción de viviendas destruidas por el sismo de 2017 en localidades de Chiapas, coordinando a estudiantes de Arquitectura participantes. Docente de las asignaturas de taller de materiales, Restauración, Taller de Proyectos y Teoría e historia de la arquitectura regional, Diseño Bioclimático, Así como de diversos cursos de materiales y sistemas constructivos, Técnicas de restauración y Autoconstrucción asistida de vivienda. Actualmente investigador sobre eficiencia en el uso de materiales entre los que destacan la madera, la tierra, la piedra y otros materiales naturales, así como la realización de proyectos arquitectónicos de vivienda.