“Caminos de fuego sobre el mar: Poemas a Miguel Poveda”, es el nombre del libro escrito por el locutor y director de programas de radio y televisión Luis Hidalgo Ramos y que el autor cubano presentó en la Biblioteca Central Manuel Cepeda Peraza, de Mérida, el viernes 19 de julio, a las 7:30 pm.
Para el editor Carlos Fuentes: “Lo que pareciera un periplo periodístico al encuentro de Miguel Poveda, uno de los cantaores más importantes de España, devino crónica lírica de altos quilates”.
En el año dos mil 18, Luis Hidalgo Ramos entrevistó al vocalista catalán antes de que este brindara un concierto en el Auditorio de Zaragoza, como parte de la gira “Enlorquecido”. Tras la actuación de Poveda, el entrevistador quedó tan impresionado que escribió, durante una sola noche, todos los versos. Doce meses después, en Madrid, en medio de un segundo diálogo frente a las cámaras, Luis puso en las manos de Miguel lo que pudiera considerarse el proyecto de un libro.


“Me llega al alma y no sabes de qué manera –Confesó Poveda— Que hayas volcado tu corazón sobre estas hojas me provoca vértigo. Sentir que puedo lograr esas sensaciones en alguien, confirma que al final todo mi esfuerzo merece la pena”.
Bajo el sello “Nave de Papel”, dirigido en Bacalar por el maestro Ramón Iván Suárez Caamal, México pública esta obra que contó con el auspicio del señor Mario Argüello y que en La Habana el público cubano apreció mediante presentaciones de su autor en el Centro Cultural Capricho y en La Casa Benito Juárez.
Compuesto por diecinueve poemas y dos entrevistas exclusivas, “Caminos de fuego sobre el mar…”, surge del espacio televisivo “Todo Música”, el primero que en Cuba abordó nacionalmente la vida y obra del hijo de Barcelona, devenido paradigma actual de la música flamenca.
“… este es un libro construido de pasiones —Considera el editor Carlos Fuentes—, por un lado el descubrimiento de la figura de Miguel y del otro el conocimiento de la inmensa cultura española con Lola Flores como centro idílico y referencial para el autor; unido también a la impronta lorquiana fusionada en estos dos artistas –paradigmas del buen arte— de una manera raigal”.








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