Dante Aligheri y su carta astral

"Dante y su poema" (1465) de Domenico di Michelino

Hola, almas bienaventuradas. El día de ayer, martes 14 de septiembre, Marte dejó la tierra mutable de Virgo para entrar en Libra, el signo de su exilio. Pensando en exilios, me acordé de Dante Alighieri, cuyo septingentésimo aniversario luctuoso se celebró ayer mismo. Así que hablaré un poquito de él y en otra entrega les contaré sobre Marte. Mientras, les recomiendo paciencia con el tránsito de este planeta de un signo tierra mutable (de adaptación y ejecución detallista) a un signo de aire cardinal que pone en marcha ideas tras una larga consideración de todas las perspectivas. Pues bien, me asomé a la carta astral de Dante.

Reconstruida a partir de varias fuentes, en las que se cita que tuvo a Saturno cerca del ascendente, y que era del signo que sigue a Tauro, según sus propias palabras, la carta natal sobre la que hay mayor consenso es la que ilustra esta publicación. Llaman mi atención varios aspectos: el stellium (grupo de planetas en un mismo signo o casa) de la casa 12. Urano en Tauro (como el que ha protagonizado este 2021) la triple conjunción de Júpiter en Tauro con Saturno y Mercurio en Géminis (y su Mercurio natal está retrógrado, prueba de que esta circunstancia no afecta negativamente sus funciones) y el Sol en Géminis son los cinco cuerpos celestes que habitan la casa 12. Nada menos que medio sistema solar. Una casa 12 tan cargada indica una sintonía muy poderosa con la dimensión simbólica de la vida y los temas transpersonales, ya sea espirituales, artísticos o políticos, que incumben a una sociedad. Es la última casa de la rueda zodiacal y señala el final de un ciclo, su sublimación. La cúspide de la casa 12, el punto en el que inicia, está en Tauro. Y Venus, regente de Tauro, está en Cáncer en la segunda casa, en cuadratura a Quirón en Libra (también regido por Venus). Se trata de una carta profundamente mercurial y venusina con énfasis en los temas de la casa 12. El genio, el misticismo, el amor sublime y espiritualizado, el exilio, son temas de la casa 12. Todos los planetas en Géminis en esta casa y el ascendente Géminis señalan la posibilidad de articular mediante el ingenio, la razón y la escritura todo ese mundo trascendente y, para otrxs, inefable.

Tomado del Instagram de astrología @saastrología, a cargo de Nadia Escalante Andrade. Este proyecto explora los cruces entre la astrología y la literatura como lenguajes simbólicos.

Nadia Escalante Andrade
Es una escritora mexicana nacida en Mérida, Yucatán. Estudió la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Veracruzana y la maestría en Cultura y Literatura contemporáneas de Hispanoamérica en la Universidad Modelo. Ha publicado los libros de poesía Adentro no se abre el silencio (FETA, col. La Ceibita, 2010), Octubre. Hay un cielo que baja y es el cielo (Textofilia, 2014) y Sopa de tortuga falsa (Montea, 2019). Poemas suyos han sido traducidos al inglés y al alemán. Ha sido becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y de la Fundación para las Letras Mexicanas. Actualmente es profesora en la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes.