En lo que respecta a la Revolución, el periodo de Miguel Alemán Valdés (1946-1952) fue de ruptura e instititucionalización, a la vez. Alemán fue el primer mandatario civil después de la lucha armada y, también, sería el primer gobernante federal en presidir un periodo de seis años con el voto del gran elector, el presidente saliente general Manuel Ávila Camacho. Alemán iniciaría su campaña con el apoyo de varias organizaciones del partido oficial, al igual que con los sindicatos como la CROM (Confederación Regional Obrera Mexicana) PRM (Partido de la Revolución Mexicana), la CTM (Confederación de Trabajadores de México) y el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación). Previo al inicio de la campaña el PRM cambio su nombre a PRI (Partido Revolucionario Institucional).
Durante el transcurso de la campaña en el interior del país, el candidato del PRIfue recibido como el nuevo presidente. Miguel Alemán recorrió los Estados del centro, norte y el sureste de la nación, tales como: el Estado de México, Jalisco, Coahuila, Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Yucatán, entre otros estados de la república. Es importante decir que Alemán Valdés recibió un fuerte respaldo de los gobernadores. En el caso de Yucatán, el PSS (Partido Socialista del Sureste) y el mandatario estatal el Prof. José Gonzales Beytia, junto con miembros del PSS (tales como Humberto Lara y Lara, Leopoldo Peniche Vallado, Antonio Betancourt Pérez, y Elmer Llanes, entre otros) apoyaron y respaldaron la candidatura de Miguel Alemán Valdés. Cabe mencionar que Alemán fue apodado como “el Cachorro de la revolución” por Fidel Velázquez, líder de la CTMy que en aquel entonces era Senador.
Los resultados del 1 de julio de 1946 no fueron ninguna sorpresa, Miguel Alemán Valdés, fue electo presidente de México para el periodo de 1946-1952. El 1 de diciembre de 1946 Miguel Alemán tomó protesta ante el Congreso de la Unión como mandatario federal de los Estados Unidos Mexicanos y como el primer priista de todo el país. El gobierno de Alemán se caracterizó por la creación de obras como carreteras, presas, hospitales y la creación de Ciudad Universitaria de la entonces UNM (Universidad Nacional de México) –hoy UNAM (Universidad Autónoma de México)–. Sin embargo, el “Alemanismo”, como se le conocía al periodo de Miguel Alemán, se caracterizó por escándalos de corrupción, esto debido a que las obras y las diferentes conseciones de medicamentos del gobierno federal eran solo para los amigos del presidente.
De la misma forma, el “Alemanismo”se caracterizó por la persecución a los opositores. Su gobierno cerró periódicos, gacetas y revistas políticas entre otros medios de comunicación. Por otro lado, “el Cachorro de la revolución” se tomó la misión de institucionalizar de manera definitiva la misma. Para llevar dicha tarea, se valió PRI y se dio a la tarea de imponer gobernadores y, sobre todo, de absorber los partidos regionales que aún contaban con cierta independencia.
Otro objetivo del “Alemanismo” fue apoderarse de los cinco oros que existían en el país: 1) el oro negro (el petróleo); 2) el oro blanco (el algodón); 3) el azul (las playas); 4) el oro de las minerías (la plata, el oro, el carbón y el bronce); y 5) el oro verde (el henequén). El último de estos tenía su gran esplendor en Yucatán, por lo cual era de suma importancia para el “Grupo Alemán” (o de los licenciados) apoderarse de la fibra de henequén. Pora ello, el gobierno federal de Miguel Alemán le impuso al henequén yucateco un impuesto del 11% ocasionando una fuerte enemistad entre el presidente Alemán y el gobernador Gonzales Beytia.
Para mediados de 1951, el mandatario yucateco José Gonzales Beytia se dirigió a la Ciudad de México para entrevistarse con el presidente Miguel Alemán Valdés en las oficinas de la presidencia. La finalidad fue ver la sucesión de la gubernatura de Yucatán. Gonzales Beytia llegó con una lista de nombres para proponerle al presidente y el sólo palomearía al candidato oficial. Pero fue grande la sorpresa, Miguel Alemán le hace saber al mandatario yucateco que las reglas del juego político habían cambiado y que el pacto no escrito que había sido acordado hace cuarenta años entre Felipe Carrillo Puerto (fundador del PSS) y Plutarco Elías Calles (fundador del PNR) ya no valía. Ahora sería elPRI y la federación los que impondrían al candidato. Además de aquella bomba, le hace saber que ya había escogido como sucesor a Tomás Marentes Miranda y el mandatario federal le ordenó al local que el PSS tenía que operar a favor de la campaña “marentista”. Elgobernador no acata la orden y renuncia a la gubernatura. En su lugar queda el Lic. Humberto Esquivel Medina.
Cuando Marentes inició su precampaña surgió un movimiento anti-Marentes de intelectuales, políticos yucatecos y lideres estudiantiles en los que destacaban: Humberto Lara y Lara (con su novela “Don Toribio de la Tetera”), Leopoldo Peniche Vallado (con su libro “Memorias y Anti memorias”), Antonio Betancourt Pérez (con su obra “Memorias de un Combatiente Social”), Elmer Llanes, el Dr. Eduardo Urzaiz, y el Dr. Alvar Carrillo Gil (por medio de la Asociación Cívica de Yucatán), entre otros opositores. Pese a eso Marentes lograría el 24 de octubre de 1951 la candidatura oficial, no por elPSS sino directamente por el PRI. En las elecciones del 12 de diciembre de 1951, Tomás Marentes Miranda ganó la gubernatura de la entidad y el 1 de 1952 tomó protesta como el primer priista en llegar a la máxima magistratura de la entidad dando inició al “Marentismo”en la entidad.
Al final de su gobierno, el presidente Miguel Alemán tuvo que hacer frente a varios cuestionamientos debido a los actos de corrupción realizados, principalmente por los gobernadores que el impuso y, sobre todo, por el llamado “Grupo Alemán”. El “Alemanismo” termina el 1º de diciembre de 1952 con la toma de protesta de Adolfo Ruiz Cortines como nuevo mandatario federal. En conclusión, es importante reparar y reconocer el impacto que tuvo este gobierno en la política federal y en la yucateca.








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