El 1 de junio de 1953, Tomás Marentes Miranda solicitó licencia y renunció al cargo de mandatario de la entidad, marcando el final del “Marentismo” y, por ende, del primer gobierno priista del estado. Posteriormente, el 16 de junio de 1953, llega a la primera magistratura de la entidad el profesor Víctor Mena Palomo (1953-1958), dando inicio al “Menismo”, así como a la continuidad del régimen federal en Yucatán. Cuando Mena Palomo tomó las riendas del gobierno la situación era terrible económica y políticamente, ya que después del “Marentismo” el pueblo yucateco estaba en quiebra. Otro aspecto a destacar era que el nuevo presidente en curso, Adolfo Ruiz Cortines, era más austero a diferencia de Miguel Alemán.
Sin embargo, no es menor el hecho de que Víctor Mena Palomo fue un político experimentado, pues había trabajado con el ex gobernador de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, y fue diputado por el Partido Socialista del Sureste (PSS), y entendía que la nueva fuerza política que gobernaría en el estado sería el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Mena Palomo al principio fue un mandatario interino, pero luego de una pausa de meses ganó la gubernatura en las urnas, dando continuidad al “Menismo”, a la consolidación priista y de la federación en la entidad.
Durante su administración, Mena Palomo tuvo varios críticos como Antonio Betancourt Pérez, quien lo juzgó abiertamente por su alineación con el gobierno federal y por no resolver rápidamente las problemáticas heredadas del “Marentismo”. De la misma manera, se enfrentó a una serie de dificultades durante su gobierno, tal como ocurrió en 1954, cuando tuvo que negociar con el Congreso local el presupuesto para la entidad, pues este le solicitaba que cesara a tres de sus funcionarios de primer nivel quienes representaban su mayor tesoro administrativo: René W. Almeida, su jefe de policía; Juvencio Puga y Castillo y su oficial mayor, el Lic. Álvaro Pérez Alpuche. Sin embargo, logró calmar los ánimos gracias a su colmillo político y alcanzó el presupuesto estatal de ese año.
El día al día del gobierno de Mena Paloma fue tratar de reparar los aspectos negativos de la administración “Marentista”. Pero, si bien Víctor Mena Palomo logró cierta estabilidad política no pudo recuperar la industria henequenera, pues la institución Henequeneros de Yucatán A.C. estaba quebrada debido al encarecimiento de la fibra del henequén por parte del “Marentismo” y del “Grupo Alemán”.Pues los gerentes del gobierno de Marentes, Lorenzo Manzanilla y Juan Macari Canan habían logrado no solo encarecer la fibra del henequén, sino también rompieron los contratos con la Corporación Hanson &Orth (la cual era la principal empresa usuaria de fibra del henequén yucateco). Esto motivó que la nueva administración priista no tuviera un camino fácil para gobernar.
Por otro lado, el “Menismo” tuvo la difícil tarea de incorporar a los viejos partidarios del PSS al PRI, algunos aceptaron, otros no. Pero fue algo sumamente complicado, esto debido a los daños provocados a ellos por el “Marentismo”. Asimismo, varios líderes estudiantiles opositores al gobierno de Marentes aceptaron unirse al nuevo régimen priista de Víctor Mena Palomo. Entre estos, podemos nombrar a Víctor Manzanilla Shaffer, Davy J. López Díaz, Jesús Viana y Leonardo Prieto B.
El “Menismo” también tuvo el acierto de contar con el respaldo del presidente Adolfo Ruiz Cortines. El que haya sido elegido entre Antonio Medíz Bolio y Franco Villanueva para ser el primer gobernador interino y posteriormente candidato oficial del PRI para consolidar el sistema político en la entidad después del fracaso del “Marentismo”, permitió Mena Palomo tuviera el respaldo de Adolfo Ruiz Cortines.
El priismo yucateco se consolido durante la administración de Víctor Mena Palomo. La tradición inventada que dice que el PRI viene del PSS y de Felipe Carrillo Puerto se dio gracias a que Mena Palomo era un ex diputado del PSS, esto ayudó para que la estructura del PSS fuera absorbida por el priismo yucateco, y este se convierta en una maquinaria electoral perfecta para ese momento (jefas de manaza, presidentas de seccional y operadores políticos). Esta solo sería derrotada en tres ocasiones: las dos primeras contra el Partido Acción Nacional [Patricio Patrón Labiada (2001-2007) y Mauricio Vila Dosal (2018-2024)], y contra Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) [Joaquín Díaz Mena (2024-2030)]. Esto consolidó al PRI yucateco como la máxima autoridad política de la entidad.
Al final del sexenio el “Menismo” consigue la pasificación del estado y la entrada federal definitiva, además de una cierta escalabilidad en la entidad. Hoy en día el gobierno de Víctor Mena Palomo es casi desconocido para la mayoría de los yucatecos, pero hay que entender que sin Mena Palomo no se hubiera logrado una consolidación del sistema político mexicano en el estado. Y, sobre todo, hay que comprender como ciudadanos actuales que este hecho histórico es de suma importancia para el Yucatán contemporáneo, ya que hoy por hoy es vital para la historiografía yucateca realizar estudios sobre este tema. Finalmente, como buenos yucatecos debemos conocer un poco más sobre esta administración estatal.









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