La Asociación Cívica de Yucatán fue una sociedad que existió de 1946 a 1976, y que tuvo como presidente al Dr. Álvar Carrillo Gil, entre el sexenio de Miguel Alemán Valdez (1946-1952) y el de Adolfo Ruiz Cortínez (1952-1957). Dicha asociación estaba conformada por intelectuales yucatecos resididos en la Ciudad de México, y tenía la intención de promover la cultura y el arte desde la capital del país, mediante la poesía y la pintura, así como de la creación de caricaturas.
El Dr. Álvar Carrillo Gil, nació en Opichén, Yucatán, y estudió su preparatoria en Mérida, posteriormente se recibió como médico en la entonces Universidad Nacional de México (UNM) –hoy Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)–. Aunque su carrera fue del área de la salud, fue un importante mecenas de pintores, muralistas y artistas como: José Clemente Orozco, Diego Rivera y Frida Khalo, con los cuales entabló una gran amistad. Al mismo tiempo, Carrillo Gil formó una gran colección de cuadros de varios estilos de arte, desde muralista, cubista, modernista, etcétera.
Por esa razón, fundó la Asociación Cívica de Yucatán para promover el arte junto con otros intelectuales yucatecos en la Ciudad de México. Sin embargo, a finales del sexenio del gobernador José González Beytia y la promoción de Tomás Marentes Miranda por parte del presidente Miguel Alemán Valdez, Carrillo Gil fue uno de los primeros opositores ante la posible designación de Tomás Marentes como candidato oficial a la primera magistratura del estado de Yucatán.
A mediados de 1951, el gobernador José González Beytia se reunió en la Ciudad de México con los posibles sucesores a candidatos oficiales del Partido Socialista del Sureste (PSS) y ahí fue informado en la oficina de la Presidencia de la República sobre los cambios en el pacto no escrito que había existido durante 40 años entre Plutarco Elías Calles, fundador del Partido Nacional Revolucionario –hoy Partido Revolucionario Institucional (PRI)– y Felipe Carrillo Puerto, del Partido Socialista del Sureste (PSS). Este nuevo pacto consistía que en la Ciudad de México se eligiera al candidato y que sólo el presidente de la república y el partido oficial podrían elegirlo; además da la orden que tiene que imponer a Tomás Marentes Miranda (como candidato oficial del PSS). Al enterarse de esto, González Beytia regresó a la entidad y se negó a aceptar la orden; más aún, renunció a la gubernatura y se autoexilió en La Habana, Cuba. En su lugar quedó para terminar el sexenio el Lic. Humberto Esquivel Medina. La oposición ante la imposición “Marentista” comenzó a nivel local, por intelectuales y políticos como: Humberto Lara y Lara, Elmer Llanes Marín, Antonio Betancourt Pérez, Antonio Mediz Bolio (este último escribió el Canto del Hijo de Yucatán) y Leopoldo Peniche Vallado, entre otros.
El Dr. Álvar Carrillo Gil, al enterarse de la intención de la federación de imponer a Marentes como candidato oficial, financió una campaña contra la imposición “Marentista”. Para ello, publicó desplegados en el Diario Universal, en el Excélsior y el Diario de Colima para evitar la llegada de Marentes Miranda ante la inminente intromisión del gobierno federal en Yucatán. De hecho, el Dr. Carrillo Gil, mandó a crear panfletos, caricaturas, canciones y oraciones contra Marentes. Sin embargo, en octubre de 1951 en la Casa del Pueblo, sede en ese entonces del PSS –hoy sede del PRI Yucatán–, fue sitiada y con la presencia del presidente del PRI nacional, el Gral. Rodolfo Sánchez Tobada, y el Senador y entonces líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Tomás Marentes Miranda fue designado candidato oficial, pero no por el PSS, sino, ya directamente por el PRI. Marentes ganaría las elecciones de ese año de diciembre y el 1º de febrero de 1952 sería el primer priista en llegar a la primera magistratura del estado. Pese a eso, Carrillo Gil le mandó el mero día de la toma de protesta una carta al presidente Miguel Alemán Valdez, sobre el error de la imposición de Tomás Marentes y el inicio del “Marentismo”.
Varias caricaturas, panfletos, cuadros, poemas y estrofas contra el “Marentismo”, se encuentran en la Hemeroteca José María Pino Suárez de la Biblioteca Yucatanense, en el apartado “Caricaturas del fondo digital: recortes referentes a Tomás Marentes,” perteneciente de forma física al acervo de la “Casa de Libros José González Beytia (CJGB)”. Entre las sátiras, imágenes, poemas y canciones más comunes de la “Asociación Cívica de Yucatán” se encuentran el soldado de estilo cubista, el esclavo con la leyenda: “Yucatán no pide dinero sino justicia”, el Toro salvaje, las bombas contra Tomás Marentes, el corrido del abaratamiento, la oración de Damas Católicas a la virgen de Guadalupe para que nos impongan a Marentes, él es de Campeche, no lo mande a Yucatán, la tierra del Faisán y el venado; y hay una caricatura de una sopa donde, a manera de sátira, critica al gobierno “Marentista”. Estos y otros panfletos y carteles fueron realizados por la Asociación Cívica de Yucatán contra el “Marentismo”.
Finalmente, el gobierno de Tomás Marentes terminó por órdenes del presidente Adolfo Ruiz Cortínez, sin embargo, es de suma relevancia conocer como buenos yucatecos la obra de la “Asociación Cívica de Yucatán” y el Dr. Álvar Carrillo Gil contra el “Marentismo”, pues fue una resistencia fuera de la entidad para que se diera a conocer a nivel nacional la imposición y se pueda acelerar la caída del régimen. Además de eso, el Dr. Carrillo Gil y la Asociación Cívica de Yucatán, fueron grandes promotores del arte; incluso hoy en día en la Ciudad de México hay un museo de arte con el nombre del Dr. Álvar Carrillo, por lo que podemos concluir que es de suma importancia este personaje y su legado.







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