La tierra ensombrecida. Entrevista a la fotógrafa Norma Patiño. Segunda Parte.

Norma Patiño nació en la Ciudad de México. Es Doctora en Diseño y Estudios Urbanos, especialista en Identidades Urbanas y Maestra en Historiografía de México por la UAM, es Diseñadora Gráfica por la Universidad Nacional Autónoma de México. Trabaja una visión analítica sobre la fotografía de la violencia en la ciudad. Es autora de los libros de fotografía Las costumbres del rostro, 2001, y Diálogos de la mirada, retratos de Norma Patiño, 2015. Ha colaborado en una treintena de publicaciones con sus trabajos fotográficos. Es creadora independiente. Sus fotografías han sido publicadas en diarios, revistas y libros de arte y literatura. Su obra forma parte de colecciones privadas y de algunos museos.

—En tus temas de imágenes abordas el amor, destierro, desamor, exilio, humanidad ¿Cómo lo proyectas?

—Sí, tiene que ver con las raíces, con lo que somos y, probablemente, no lo examinamos hasta que, para algunos que se encuentran en el destierro, que normalmente pasamos inconscientes del amor, estamos fuera de esa consciencia. El amor es también material, te digo una frase que está en mi memoria: “El amor está en la piel”, es la última plataforma donde atraviesa ese sentimiento invisible acompañado de erotismo, lo sexual es un vínculo para demostrar ese amor, pero el amor es más que eso, el amor lo encuentras en todas partes, sea en tu trabajo, en el hogar, en tu espacio. Así, es lo más simple e insignificante, te doy un ejemplo, el amor por comer, saber comer y sentir en tu paladar el sentido del gusto, por lo que comes y disfrutas los diferentes sabores; otros concentran el amor en el amor paterno, su pareja, etcétera. Pero, el tema del amor es tan ambiguo y material, está en uno como lo manifiesta y experimenta a través de sus sentimientos y en lo material. Ahora, el desamor, el exilio; esto que comentas del destierro, lo he vivido actualmente. El mundo en que vivimos se ha deshumanizado, sea ha perdido la capacidad del asombro, la empatía humana se está perdiendo y es la contra parte del amor.

—¿Norma Patiño, con tus temas elegidos los llegas a concretar o te das una pausa para otro proyecto y lo conjuntas en alguna exposición?

—Me pasa mucho, porque debo procurar tiempo en mis otras actividades, recuerda que soy maestra en la UAM Azcapotzalco y académica-investigadora, debo cumplir también con mis investigaciones. Me cuesta enorme trabajo visualizar esa parte para aterrizar un tema, aunado a la dispersiva entre mis rollos fotográficos. Ahora, a partir del mes de julio me toca mi sabático voy a dedicarme a viajar y dedicarme solamente a mí proyecto dedicado a las mujeres que suspendí dos años, mi trabajo de creación, cuestiones de mi tesis doctoral y titularme, llegó al mundo la pandemia y me afectó como a muchos. Cuando pude graduarme fue una liberación y una presión menos, así, dije: necesito este tiempo para mí y continuar mis proyectos y, éste es uno de ellos, el de las mujeres que se quedó suspendido. Mi proyecto va aplicado a lo urbano a todas estas necesidades y es algo que me pone muy feliz poderlo realizar contra sus claroscuros, porque estamos viviendo una fuerte violencia en nuestro territorio, hay bastante material para este proyecto. Con mucho dolor, día a día, me entero, veo, escucho que son demasiadas las mujeres desaparecidas, asesinadas, violadas, pero es un tema que escogí, debo terminarlo; es decir, a tu anterior pregunta, concretarlo.

—¿Qué sigue para Norma Patiño, aparte de concretar sus proyectos sociales?

—Me fascina tu pregunta, porque estoy soñando que me muevo a gatas por este momento en que me voy a dedicar este proyecto; primero el de mis mujeres que va continuar, ya aplicado a lo urbano como te comenté, a intervenir los espacios, compartirlo con otras colegas, con amistades que están en colectivas y, además, estoy retomando la idea de hacer el proyecto de Huamelula que son estas mujeres y hombres, porque tengo retratos con hombres y mujeres en el pueblo chontal de Huamelula, y convertirlo en un libro, porque ese material sí fue pensado, proyectado, no sólo para exponerse, sino para convertirse en un libro que me gustaría que fuera impreso, las fotos impresas tienen un valor.

Yo sé que los libros digitales tienen una oportunidad de que más gente los pueda leer al comprarlo con las nuevas tecnologías, los llamados e-book, pero todo esto se encuentra en la nube de estas herramientas tecnológicas y, de repente, un día ya no se puede leer porque no funciona tu laptop, computadora, Tablet o tus archivos de USB, CDS o un dispositivo, necesita un programa propio para su lectura o quedan obsoletos, no hay que olvidar que la tecnología va rapidísima en el ciberespacio. El libro siempre va a estar ahí defendiéndose por sí mismo, esto me hace muy feliz, ver mi foto-libro de Huamelula: mujeres y hombres indígenas que viven con gran orgullo sus tradiciones oaxaqueñas que no son iguales a las del Istmo cada una tiene sus características.

Por otro lado, quiero seguir aprendiendo técnicas, viajar, mi idea es viajar un año para retratar mujeres activistas, artistas activistas, siempre me gustan las creadoras; en mi libro de retratos no sólo hay feministas mujeres, sino también hombres que tienen una enorme carga de talento creativo, entonces los retrato como un homenaje.

Mis libros de retratos son un homenaje a artistas visuales, intelectuales, académicos que les han realizado merecidos homenajes por nombrar algunos: Raúl Renán, Mariana Yampolski, tuve el privilegio de retratarlos. Otro proyecto en puerta es volver al retrato de estos hombres y mujeres con gran personalidad creativa que además están haciendo algo en contra de la violencia, estos serían mis proyectos a corto plazo.

Ha sido un sábado largo entre descansos súbitos por llamadas, diligencias inmediatas del hogar, nuestra fotógrafa Norma Patiño atiende desde su estudio en el tercer piso a su esposo, gran escritor como lo es Andrés De Luna, muy comprensivo; y la madre de Andrea, hermana (la que atiende las llamadas), maestra, amante de sus perros, magnifica anfitriona, quien la apoya su ama de casa muy gentil.

Gracias Norma Patiño

Norma Salazar
Norma Salazar Radica en la ciudad de México. Egresada de la Facultad de Filosofía y Letras Universidad Nacional Autónoma de México. Licenciaturas Lengua y Literatura Hispánicas, Estudios Latinoamericanos. Escuela de Teatro Luis de Tavira estudios en Dramaturgia. Doctora en Literatura Mexicana. Poeta, ensayista y reseñista. Actualmente es Columnista del diario Opinión de Yucatán, está a cargo de la sección El Hombre de la Máquina Eléctrica: Raúl Renán, colaboradora de la revista DESOCUPADO online, colaboradora de la revista Siempre! La Cultura en México. Investigadora-Coordinadora responsable de la Edición del Archivo Lusitano de Francisco Cervantes libros publicados Al revés que las víboras, Cara Lusitania edición bilingüe, Pessoa para niños, Agua que no (des) en boca, poesía amorosa, Fernando Pessoa Laberintos, selección y traducción, Vivir es un estrecho territorio, poesía y crítica (Editorial ALDVS, CONACULTA, Gobierno del Estado de Querétaro a través del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, 2010-2013). Coordinadora e investigadora del Diccionario crítico literario en las letras mexicanas del siglo XIX dirigido por el maestro Emmanuel Carballo, (México, Océano/CNCA, 2000). Publicaciones: Cariátides Mudas (Grupo Generación Espontánea, 2009), Cuadro al Óleo (ediciones ST, 2005) y Cantos Lejanos (colección La Hoja Murmurante, 1999) Ha participado en eventos académicos nacionales e internacionales. Su poesía está incluida en las antologías de Pájaro de fuego. (México, Editorial Praxis/Navachiste Ediciones, 2000). Obtuvo Mención honorífica con el poema en Nonuse, la cetácea, Alhucema (España, Asociación Cultural Alhaja/Ediciones Adhara, No 5, 2000), Anuario de la Revista Baquiana (Miami, Estados Unidos, 2007), Del Silencio hacia la luz: Mapa Poético de México, (Mérida, Yucatán, Ediciones Zur/Catarsis Literaria El Drenaje, 2008), La mujer rota. En el centenario del natalicio de Simone de Beauvoir (Jalisco, Guadalajara, Literalia Editores 2008) Participó como Coordinadora de edición en el libro-homenaje a Raúl Renán 80 veces su mundo –poesía, vida y obra-, (Oaxaca, Cantera Verde/Jalisco, Guadalajara, Secretaría de Cultura/Mérida, Yucatán, Ayuntamiento, 2008). Redes Sociales: Facebook Norma Salazar, twetter @NelizabethSaher, Linkedln Norma Salazar