Las guerras del mundo

AFP

Aunque había sido previamente anunciada, el 24 de febrero del 2022 el mundo reaccionó con gran estupor e incredulidad ante la invasión de Rusia a su vecina Ucrania, la cual tiempo atrás, formó parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Algunos opinan que, además de ser una guerra anunciada, en realidad ya tenía varios años de iniciada con la invasión a Crimea en el 2014; sin embargo, los europeos, principalmente, y los mismos ucranianos parecería que no tomaron en serio las advertencias, tanto rusas como de los Estados Unidos, del inminente ataque.

El mundo ha seguido por todos los medios las consecuencias de esa guerra, que ha obtenido una gran cobertura noticiosa en las últimas semanas, desde el desalojo de las ciudades, la larga fila de migrantes saliendo por todos los medios a países vecinos, principalmente Polonia, los bombardeos a las ciudades, las declaraciones de los presidentes de la naciones en conflicto, el apoyo de la comunidad europea al país invadido, así como las medidas para “castigar” a la abusiva Rusia, hasta las consecuencias obtenidas de estas medidas.

Las cifras sobre los fallecidos y heridos después de más de cuatro meses son inciertas y poco confiable. Valodymyr Zelenskyy presidente ucraniano, en su reciente intervención ante el parlamento de Luxemburgo mencionó “al menos decenas de miles” del lado ucraniano y de más de 30,000 soldados rusos muertos. En contraparte los rusos aceptan únicamente 1,350 soldados caídos en combate, pero nadie confía en estos datos.

Debido a la novedad de esta guerra es entendible la obsesión mundial hacia los pormenores y su desarrollo; sin embargo, es importante recordar que en el mundo hay muchos frentes abiertos, tanto en África, Medio Oriente como en Asia Central, muchos de los cuales enfrentan desde hace muchos años una guerra y han sido olvidados por la comunidad internacional.

  REUTERS / OLIVIA ALCLANT. Víctimas congoleñas de la violencia étnica en un campamento improvisado para los desplazados internos en Bunia, provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo, el 25 de junio de 2019

Algunos han cuantificado en 17 las guerras activas hoy en el mundo, dependiendo de si es generalizada, declarada, constante, etc. Siria, Etiopía, Birmania, Yemen, Afganistán, Sudán del Sur, Republica Centro Africana, Nigeria, Republica democrática del Congo, Pakistán, Irak, Palestina, son algunos de los países que tienen, cuando menos en una parte de su territorio. enfrentamientos armados.

Algunas de las consecuencias que sufren sus pobladores son la devastación de sus ciudades, la crisis económica por el abandono de su agricultura y producción y los desplazamientos forzados masivos. Tal es el caso por ejemplo de Etiopía, segundo país más poblado del continente africano (más de 110 millones de habitantes), que desde noviembre del 2020 enfrenta una guerra civil entre el ejercito y el Frente Popular de Liberación Tigray FPLT. La población sufre de hambre y son frecuentes las violaciones y torturas, se considera que más de dos millones de ciudadanos han sido desplazados.

EPA. La guerra de Siria ha desvastado gran parte del paìs y ha cobrado miles de vidas

Siria es otro de los que padece una larga confrontación en la que han intervenido tanto Rusia como Estados Unidos, entre otros. Ya tiene más de 10 años de que inició en el 2011 y las consecuencias son enormes en cuanto al número de muertos, desplazados, la destrucción de hogares, escuelas y hospitales, dejando a un 80% de la población viviendo en la pobreza extrema.

Sobre Afganistán, aun cuando hace unos meses terminó la ocupación estadounidense con una abrupta y dramática salida, esto no significó la llegada de la paz, sino al contrario. Los talibanes en el poder no han llevado ni tranquilidad ni prosperidad a sus conciudadanos y las medidas represivas, principalmente hacia las mujeres se han incrementado.

Al conflicto en Yemen se le califica como la “guerra ignorada” por el mundo, inicio con revueltas populares en el año 2011 para obligar a abandonar el poder al presidente Alí Abdalá Salé quien llevaba más de 33 años dirigiendo el país, acusado de corrupción. Actualmente con algunas cortas treguas, el fin de los enfrentamientos no parece estar cerca, de acuerdo con las declaraciones de los representantes de Amnistía Internacional y son frecuentes las violaciones a los derechos humanos con detenciones, juicios arbitrarios, torturas y desapariciones forzadas. El balance de esta guerra es de muchísimos fallecimientos, heridos, desplazados y sobre todo hambrientos entre la población yemení.

Hay otros países que viven en una especie de largo “intermezzo” entre la guerra y la paz. Tal es el caso de Palestina que desde que la Asamblea de las Naciones Unidas decidió en 1948, sin preguntarles, dividir su patria para entregarle una gran parte a los judíos que llegaban por miles al terminar la segunda guerra mundial, para fundar el estado de Israel, no han vivido una paz plena. Con algunos periodos de aparente calma, con la firma de varios acuerdos, nuevamente el detonante de enfrentamientos fue la ocupación el año pasado de Jerusalén Oriental con las consiguientes amenazas de desalojo de los palestinos en esa zona. El intercambio de misiles, balas y hasta piedras ha dejado más de 250 personas muertas, entre ellas personas inocentes como la enfermera Razan al Najjar muerta de un disparo al intentar auxiliar a un herido o la reportera de la televisión Shireen Abu Akleh quién también recibió un disparo mientras cubría los eventos en la frontera israelí-palestina.

REUTERS. Los niños de Yemen sólo conocen la guerra

Puede sonar como una utopía el desear que cesen los enfrentamientos en el mundo que día a día dejan tanta pena, dolor, muerte y destrucción en tantos hogares, pero dejaríamos de ser humanos si no luchamos por alcanzar la paz y un mejor entendimiento entre todos los seres. Alimentarnos todos los días de las noticias debe incluir un aprendizaje, una acción contra los horrores observados y no únicamente morbo. Empecemos con los que nos rodean y nuestras familias, inculcando un ambiente de tolerancia, perdón y comunicación para dirimir nuestras diferencias.

Laura Elena Rosado Rosado
Originaria de Mérida, Yucatán es egresada de la Licenciatura en contaduría pública por la UADY y Máster en Grandes Religiones por la Universidad Anáhuac. Entre los cursos y diplomados que ha cursado se encuentran el Diplomado en cultura religiosa, historia, arte y religión en el área maya impartido por el CIESAS y la UNAM y el Diplomado en historia del arte universal por la Universidad Modelo. Es además, estudiosa sobre la historia de Yucatán con diversos cursos en el Centro Cultural Prohispen y el Colegio Peninsular Rogers Hall. Entre sus publicaciones se encuentra los libros “Llévanos en tu zabucán” y “En cuatro tonos de Rosado”. Ha participado también en publicaciones como el libro “Mujeres en tierras mayas” coordinado por Georgina Rosado y Celia Rosado Avilés y es frecuente colaboradora en diversos medios de comunicación impresos.