Nací en 1971, la realidad es que en mi niñez (a diferencia de hoy día) poco o nada me interesaba el futbol. El mundial de Argentina 78 fue poco menos que anecdótico, no tengo en mi memoria nada sobre el mismo. Mi primer recuerdo de un mundial fue España 82, principalmente con la mascota de naranjito, pero ya siendo consciente de la importancia que revestían los juegos. Curiosamente en el 78 México tuvo desastrosa actuación y en el 82 no clasificó.
Mi primera verdadera experiencia mundialista fue México 86, y vaya que fue especial. Mundial en casa, equipo que despertaba la ilusión, liderados por nuestra gran estrella: Hugo Sánchez. Además, grandes estrellas, Maradona (y su apoteósica consagración), Zico, Platiní, Dassaev, Pfaff, Butragueño.
Recuerdo siendo adolescente cómo ese mundial se vivió meses antes, gran emoción y expectación. Espectaculares por doquier, prensa llena de promocionales, radio, televisión, en una época sin redes se vivía y respiraba el mundial, aun a los que lo vivimos tan a la distancia como los yucatecos.
Posteriormente, cada que se acerca la justa mundialista se vuelve a vivir la emoción desde meses atrás, no importa dónde se juegue, la ilusión intacta en cada oportunidad de ver trascender a la selección nacional.
Sin embargo, a menos de tres meses de que inicie este histórico mundial 2026, siento que, irónicamente, a pesar de ser nuevamente en casa, la emoción es muy distante y distinta a aquella que recuerdo.
Tal vez sean los acontecimientos que el mundo vive actualmente que hacen que (con toda justicia y razón) el mundial pase a segundo plano. Tal vez sea que la saturación de medios alternativos de comunicación como las redes sociales diluya la emoción al fragmentar la conversación (antes centralizada por los pocos canales de televisión y la radio y prensa) o tal vez hemos llegado al exceso de futbol prácticamente presente todos los días. Igual un factor es que, aunque el evento lo organizan de manera conjunta tres países, Estados Unidos tendrá la mayor cantidad de partidos, y acapara a las mejores selecciones del torneo, dejando casi sobras a Canadá y a México. O podría igual ser el mal resultado de la selección nacional en el pasado mundial y el funcionamiento que deja más dudas e incertidumbres que ilusiones.
No lo sé, podrían ser muchas cosas, pero ciertamente este mundial se ha vivido de manera muy fría. Sin embargo,valdría la pena recordar, tratando de centrarnos exclusivamente en lo deportivo, que este será un mundial de futbol muy especial en muchos sentidos. Este será un mundial de récords y de primeras veces en la historia del evento.
Me permito compartir algunos datos que hacen de este, un mundial histórico.
Por primera vez en la historia, tres países de manera conjunta organizan una copa del mundo, México, Estados Unidos y Canadá (recordemos que el nombre oficial de la copa del mundo es United 26). El antecedente fue en el 2002, cuando Japón y Corea realizaron la justa mundialista, que ha sido la única ocasión que no fue organizado por un país en solitario. Pero el 26 será el primero en tener 3 anfitriones.
De igual manera, México se convierte en el primer país en recibir el mundial tres veces en su territorio. Si bien en las primeras dos ocasiones como único anfitrión, nadie le quita el ser el primero en tener juegos oficiales en tres mundiales, 1970, 1986 y 2026. Importante recordar que nuestro país fue el primero en la historia de los mundiales en organizar en dos ocasiones la justa deportiva (aunque en 1986 el elegido era Colombia y México entró a sustituirla a pesar de la premura).
Es la primera vez que el mundial se jugará con 48 selecciones. Las ediciones anteriores se jugaban con 32 equipos, 8 grupos de 4 participantes cada uno. Este será el mundial que inaugure 12 grupos, de 4 selecciones cada uno. Lejos quedaron los días en que solo 16 selecciones participaban en el mundial (por cierto, México 70 se jugó con ese número de equipos).
Por primera vez habrá una ronda de dieciseisavos de final, clasificando 32 equipos a las etapas de eliminación directa.
El día 20 de junio se jugará en Monterrey el partido Túnez contra Japón, que será oficialmente el juego número mil en la historia de los mundiales. Sin duda un récord para el evento.
A lo largo de la historia de los mundiales, solo unos cuantos elegidos han jugado en cinco ediciones, tres de ellos mexicanos, Antonio Carvajal, Rafael Márquez y Andrés Guardado; así como el alemán Lothar Matthäus, y las súper estrellas, el argentino Lio Messi y el portugués Cristiano Ronaldo
Y el 2026 podría ser el mundial donde por primera vez un jugador participe jugando su sexto mundial, ya que Lio Messi ha participado en los mundiales de Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022; mismos que ha jugado Cristiano Ronaldo; y ambos se mantienen activos en un nivel que no pone en duda si pueden competir. De ambos, solo Messi ha dicho que no ha decidido si participará, pero creo que la ilusión de sus millones de seguidores es verlo por última vez en el máximo escenario futbolero.
En el caso de Cristiano Ronaldo, es claro que sí desea participar. Ambas selecciones están clasificadas y es solo esperar a que los seleccionadores entreguen sus listas finales para ya saber si veremos a uno o dos jugadores rompiendo el récord de mundiales jugados (y creo que sería difícil que pueda ser igualado, mucho menos superado).
Pero igual este mundial podría traer un récord que podría ser casi imposible igualar, siendo que Cristiano Ronaldo busca anotar por sexto mundial consecutivo. Importante recordar que Messi, aunque ha jugado cinco mundiales y ha anotado 13 goles, en Sudáfrica 2010 no anotó ninguno. Y aunque Ronaldo solo ha anotado 8 goles, lo ha hecho en todos los mundiales a los que ha asistido. Por lo tanto, si anota un gol en este 2026, sería el único en anotar en seis mundiales. Pienso que solo el francés Kylian Mbappé podría aspirar a igualar o romper el ya impresionante récord de anotar en 5 mundiales, pero ya un sexto sería un verdadero hito, casi inalcanzable.
Evidentemente hay muchas cosas que hacen de este mundial 2026 uno muy especial, más para nosotros los mexicanos, espero que la emoción se comience a despertar con el pasar de las semanas y que el evento nos permita disfrutar de la magia del futbol, sin olvidar las cosas importantes, pero que a los aficionados (y a los que solo ven futbol cada cuatro años) nos hace soñar e ilusionarnos, como cuando éramos niños.







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