La emergencia del liberfascismo en América Latina representa una encrucijada crítica para la región, marcando un punto de inflexión en su panorama político, económico y social. Este fenómeno, que fusiona elementos del liberalismo económico radical con tendencias autoritarias y excluyentes, surge como respuesta a las crisis multifacéticas que enfrenta el continente.

La crisis política que se vive en Ecuador desde meses atrás, ha rebasado las leyes internacionales y violado la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomaticas y la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954