Es interesante el fenómeno de “México me dueles” porque ya empezamos en colectivo a sentirnos víctimas de un todo, del sistema, del modelo económico, de la impunidad y este puede ser el momento en el que las políticas de gobierno pueden partir para implementar un cambio de ruta guiado por mejores modelos o sistemas de justicia.
Los jóvenes se cansan de escuchar el lema repetido ad nausea por sus mayores: que para olvidarse de sus propios problemas deben servir a los demás. Es un consejo que huele a sótanos mohosos y a farisaísmo. Yo era uno de estos jóvenes que piensan que uno pierde su libertad cuando se involucra demasiado con los demás.





