“El Charras” fue asesinado, la madrugada del 14 de febrero de 1974, por esbirros del Gobierno yucateco que en ese entonces era encabezado por Carlos Loret de Mola. Su muerte despertó a sectores importantes del pueblo yucateco que ya vivía una serie de reivindicaciones laborales de la clase obrera.
Traer al presente hechos del pasado, no es sólo la función de la historia, sino una necesidad que como sociedad debemos valorar, ya que nuestra memoria como colectivo se conforma justamente de esos hechos, sucesos y procesos que hoy dan razón a lo que vivimos.
Un valioso aporte a la cultura fílmica peninsular, y a la memoria de un imprescindible luchador social, basada en la novela "Charras" de Hernán Lara Zavala










