La valoración más efectiva de la importancia determinante que tienen la espiritualidad y su creación esencial que es la Cultura, constituye algo que tenemos que ser capaces de inculcar en nuestros programas educativos formales e informales.

la mujer cubana no ha sido sólo una apacible ama de casa y madre ejemplar, ya que desde los albores de nuestra nacionalidad junto a los hombres fue y aún hoy lo es, una combatiente ejemplar que ha luchado activamente por su emancipación en contra de cualquier esclavitud y sojuzgamiento.

En la realidad del momento, todo lo que se plantee, como nunca antes está por ver, porque comenzamos desde los puntos de vista sociológico, político y especialmente económico en situaciones muy especiales afectadas por un 2020 que ha traspasado todos los límites que antes de la Pandemia eran lógicos y normales.

La educación de los jóvenes y del pueblo en general debe fundamentarse en las realidades específicas que vivimos en el pasado y en el presente que tenemos por delante. Estamos en la Hora de los mameyes.