Aquella expresión de que “Por la vida hay que pasar como una humilde mariposa, sin hacer ruido, pero haciendo bien”, puede cambiar definitiva al mundo cruel y egoísta en que estamos insertados.

la mujer cubana no ha sido sólo una apacible ama de casa y madre ejemplar, ya que desde los albores de nuestra nacionalidad junto a los hombres fue y aún hoy lo es, una combatiente ejemplar que ha luchado activamente por su emancipación en contra de cualquier esclavitud y sojuzgamiento.

En la realidad del momento, todo lo que se plantee, como nunca antes está por ver, porque comenzamos desde los puntos de vista sociológico, político y especialmente económico en situaciones muy especiales afectadas por un 2020 que ha traspasado todos los límites que antes de la Pandemia eran lógicos y normales.

Aquello que expresa el refrán popular, que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, de nuevo en este diciembre 2020 debería estar vigente en mi opinión; aunque con la Covid-19, objetivamente todo indica que el refrán en esta ocasión va a ser una excepción, porque parece que la enfermedad no tiene fin y que los cuerpos van a tener que resistirla porque lo contrario podría ser el fin del mundo.

La educación de los jóvenes y del pueblo en general debe fundamentarse en las realidades específicas que vivimos en el pasado y en el presente que tenemos por delante. Estamos en la Hora de los mameyes.