Las cifras generales desde octubre de 2023, cuando se recrudeció el genocidio, señalan con base en un informe del Ministerio de Salud que 49 mil 747 palestinos han sido asesinados y 113 mil 213 personas han sido heridas en Gaza, esto sin mencionar la destrucción de viviendas, el patrimonio cultural e histórico, así como una gran parte de la infraestructura económica, de salud, religiosa y de educación, dejando a los palestinos en una situación de crisis humanitaria que niegan las potencias europeas, el imperialismo estadounidense y el régimen de ocupación sionista, justificándose ante el crimen de lesa humanidad que comenten.
No es para mañana saber que el dólar se sustraiga del mercado de divisas, como la moneda de intercambio mundial; pero todo es cuestión de tiempo.
Las negociaciones para el fin de las acciones bélicas entre Ucrania y Rusia avanzan, ya desde su campaña electoral Donald Trump dejó en claro que esa guerra era insostenible para la economía e interés político de los Estados Unidos, y que Volodymyr Zelensky sería desplazado sin reparo alguno, lo que en días pasados presenciamos a través de una transmisión pública por los medios estadounidenses, como parte de una reunión bastante sombría que deja mucha luz sobre cómo el imperialismo opera y cuáles son sus intereses reales.
Trump incrementará la guerra económica, y esto no significa que dejarán de caer bombas y dispararse balas en el mundo, claro que no, pero sí quiere decir que se abren rutas de reacomodo monopólico imperialista, ya que intentará reducir las relaciones económicas de China y Rusia en el mundo, sobre todo en América Latina.
México deberá perfeccionar -en materia de política internacional- la justa medida entre relación comercial y defensa de la autodeterminación, algo poco fácil ante las garras de un imperio herido de muerte que todavía hace daño a la humanidad.
La estrategia del “mal menor” fue una pésima idea del equipo de campaña de Harris, teniendo en cuenta que Trump ya había ganado una elección.
Las manifestaciones de rechazo a la guerra se incrementan en Israel, ya que tras la muerte de seis rehenes las voces inconformes se hicieron escuchar y se movilizaron para repudiar al gobierno de Benjamin Netanyahu, que sigue empeñado en cometer más genocidio en Palestina, haciendo caso omiso al reclamo popular de su propia nación.










