La primera vez que morí, fue en manos de la que decía ser mi mejor amiga. Dejó de hablarme, reemplazó mi compañía y me negó sus confidencias. Me rompió.
La primera vez que morí, fue en manos de la que decía ser mi mejor amiga. Dejó de hablarme, reemplazó mi compañía y me negó sus confidencias. Me rompió.
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