Pedro Castillo, indígena y profesor, enfrentó a través de sus reformas (quizás muy tibias) la avanzada de la oligarquía burguesa peruana hasta que el pasado miércoles 7 de diciembre fue derrocado.
Entretejida en una intensa trama policial, la película desarrolla una temática de amplia resonancia cultural en Latinoamérica.





