Llegamos con algo de lluvia a la imponente comunidad de Uayma y la muy presumida lo primero que puso enfrente de nosotros fue su esencia virreinal a través de su espectacular templo mariano y el ex Convento de Santo Domingo de Guzmán, habitado por monjes franciscanos en el siglo XVII en cuyas paredes quedo impregnada la personalidad del “Rey Planeta” de España y Portugal, cuyo reinado longevo le dio la oportunidad de recalcar en todos sus dominios su notable amor por las artes, y para muestra los numerosos retratos que Diego Velázquez, su pintor de cámara, nos dejó como deleite y las paredes de los dos recintos de color rojo símbolo de la sangre derramada de Jesús Crucificado, el verde esperanzador y las estrellas blancas y rosas ofrenda permanente a María Santísima, ornamentos que para nada camuflajean el águila bicéfala de la casa de Austria plasmada en la parte superior de la entrada de la iglesia que ni el incendio durante la Guerra de Castas pudo desaparecer.
Y es que Uayma es todo un museo, observar sus numerosas casas mayas mezcladas con la modernidad es de verdad un paseo difícil de olvidar, y si a eso se le añade la tranquilidad que se respira y la hospitalidad de su gente la experiencia se vuelve enriquecedora
El Telebachillerato en ese lugar, que en maya significa “Aquí no”, abrió sus puertas en el año 2014 estando conformada su primera generación por 30 alumnos que no sólo culminaron un ciclo estudiantil sino, además, inyectaron de orgullo a toda la comunidad que siempre nos recuerda que hace muchos, pero muchos años, perteneció al cacicazgo de los cupules, antes, cuando Yucatán no había sido conquistada por los españoles.
El comisario y los padres de familia nos hicieron prometerles que regresaríamos al festival anual en honor a Santo Domingo para juntos convivir en las vaquerías, bailes populares y corridas de toros que a finales de julio y principios de agosto hacen doblemente preciosa la estadía.
¿Quién se apunta?







¡Hermosa descripción de tu visita a la comunidad de Uayma! Me encantó cómo capturaste la esencia virreinal del lugar a través de su impresionante templo mariano y el ex Convento de Santo Domingo. La historia y la arquitectura de estos edificios son verdaderamente impresionantes, interesantísimo el cómo destacaste la influencia del «Rey Planeta» y su amor por las artes, reflejado en los retratos de Diego Velázquez. (No sabía que teníamos algunos acá en México).
Puedo imaginarrme los colores y ornamentos de los recintos con tu siempre fantástica narración . El águila bicéfala de la casa de Austria, que sigue siendo un símbolo de la historia de este lugar y el que haya sobrevivido a las guerras de castas, es un dato muy interesante que solo alguien con tu conocimiento aportaría.
Con esta descripción puedo sentir la emoción de estar allí. ¡Gracias por compartir esta experiencia mi querida erudita amiga!