El que quiera ser águila que vuele,
el que quiera ser gusano que se arrastre,
pero que no se queje cuando lo pisen.
Emiliano Zapata
Gran parte de la maldad humana ha creado un submundo, el que obviamente los seres que lo habitan no poseen conciencia, la sangre que les corre por sus venas no es roja, más bien es negruzca; su cerebro es carente de neuronas capaces de discernir donde está la injusticia; y su andar por la humanidad va dejando un rastro de apatía, indolencia y quietud, con un deseo casi incontrolable de acariciar la almohada y sumirse en un letargo de sueños que lo estimulan a mantener esa vida muelle. Tales características funcionan como una invitación permanente a las ideas siguientes, por ejemplo, “sí, pero no me importa”, “yo solo no puedo resolverlo”, “el mundo siempre ha sido así”, “con los yuma no hay quien pueda”, “total, si de todas formas te aplastan”, y muchas etc. más.
Pero su perfil es mucho más amplio. Vea usted: el personaje típico del que hablo se nutre de otro mundillo que, aunque no posee armas de destrucción masiva, sí tiene otras tan mortíferas como aquellas. Ejemplo: funcionar como un típico alabardero de la mentira y la distorsión que se autodenomina como “medio democrático del mundo libre, dirigido a los pueblos que sufren por el totalitarismo y el socialismo, con un gobierno fallido que lucha por los derechos humanos”. Estos medios de desinformación (como dice AMLO), viven como la garrapata y la sanguijuela, chupándole la sangre a la verdad y la dignidad humana. Le menciono algunos: Diario Cuba, Periodismo de barrio, ADN Cuba, El Estornudo, Martí Noticias, Cubita Now, El Toque. En fin, muchos más pero no sigo con ejemplos por la repugnancia que producen.
Y, naturalmente, a esta gentuza nada le importan los casi increíbles sufrimientos que padece la humanidad, de tal grado que muy bien estamos abocados a una tercera guerra mundial, y todo por el egoísmo, la supremacía, la guapería vestida con ropa diplomática, las amenazas, y el desconocimiento total de las reglas que rigen los derechos humanos, en franca contradicción con lo expresado por uno de los grandes de nuestra América, el ilustre mexicano Don Benito Juárez, con su famosa frase “El respeto al derecho ajeno es la paz”.
Pero en ese mundo plástico usted puede apreciar algo muy insultante a la dignidad humana. Veamos: mientras mueren niños, ancianos, mujeres, y jóvenes consecuencia de un genocidio, el mundo plástico se nutre de falsedades, alabanzas al poder de los millonarios, estupideces, y también como plato fuerte chismes de la farándula, (fulano es gay; lo bien o mal que luce una actriz popular; lo último de la moda; y mucho más sandeces como el horóscopo, y los servicios que ofrece algún brujo para “rescatar o amarrar a su pareja” A todo ello agréguese los videos cuyo tema central y único es la sexualidad, en ambientes psicodélico que nos sugieren hasta drogadicción. Y todos estos mensajes dirigidos a la juventud, destinatario preferido para, en el futuro, contarlo como habitante del mundo plástico ya mencionado, y los multimillonarios seguir engrosando sus mal haberes económicos.
Pero ese mundo de horror y misterio tiene hasta un presidente y un Secretario de Estado, este último rumiando detrás de aquel, porque ya logró lo que ansiaba tanto, y es muy posible que ahora empiece a luchar el dignísimo papel de presidente de Estados Unidos sin perder la posibilidad de serlo también del mundo. Y él, a su vez, ya posicionado con la alta jerarquía, buscará también otro Secretario para mantener el status quo indolente y criminal, ya tan conocido para vergüenza de este mundo QUE NO QUIERE SER PLÁSTICO.
Imagen tomada de: https://www.gaceta.unam.mx/







Responder