No hay miedo; jamás bajaremos la cabeza ante el imperio. Si nos imponen otro período especial, aún más agudo, seguiremos luchando por la patria. No excluimos la posibilidad de sentarnos a discutir con el enemigo, pero SIN CONDICIONES, SIN IMPOSICIONES, RESPETÁNDOSE NUESTRA DIGNIDAD NACIONAL, SIN CONCESIONES QUE MENOSCABEN AL PUEBLO Y SUS LOGROS.

Llegó la hora de las acciones de los pueblos, sin el ruido de las bombas, solo con determinación y coraje. Porque lo contrario –no tenga duda- será cruzar los brazos ante tanto derroche de crímenes y abusos.