I
Antonio Mediz Bolio afirmó que desde tiempos muy remotos y hasta la actualidad los habitantes de Yucatán tienen la creencia en que las ciudades antiguas de los mayas se comunicaban por pasajes subterráneos y eran usados para determinados fines, creencia que nadie ha podido comprobar. Así lo citó Omar Araujo Molina, integrante del Espeleogrupo Yucatán. Araujo y sus compañeros exploraron la caverna Kaab, en la cabecera del municipio de Kaua, en 1991.
También es común escuchar que los habitantes cercanos a cualquier gruta dicen que éstas no tienen un final o bien que su destino es una antigua ciudad maya, pero en la mayoría de los casos las cavidades no van más allá de mil metros de largo, con las excepciones de Xpukil de Calcehtok o Loltún de Oxkutzcab, con longitudes mayores de mil metros, agregó Araujo.
El acceso a la gruta Kaab se inicia a través de una oquedad vertical de 4 metros de profundidad. También se puede entrar bajando por los pozos de abastecimiento de agua que inciden en la red de los conductos subterráneos.

Araujo dice que los túneles encontrados son similares a complicados laberintos en donde los pasajes más anchos se orientan de noroeste al sureste. Pero a partir de estas galerías surgen otras vías que se ramifican en decenas de pasadizos más angostos y que hacen de esta caverna la más intrincada, que en aquel entonces el Espeleogrupo había conocido.
La topografía de los pasajes principales y secundarios permitió saber que la cueva rebasó los tres mil metros de desarrollo, suficiente para considerarla como la caverna de mayor longitud hasta ahora (1991) topografiada en Yucatán. Por la complejidad del laberinto que forman los túneles es necesario tomar precauciones para no extraviarse. En las paredes de los pasajes hay pinturas hechas con arcilla: serpientes, zorras, hombres, casas, cruces, etc., que al parecer del autor pertenecen a este siglo. Se refiere al siglo XX.

Las paredes por lo general son calizas blandas conocidas en nuestro medio como “sahcab”. Muchas secciones del piso son arcillosas y húmedas, casi lodosas. Los cenotes son de poca profundidad, más bien son túneles inundados donde se puede ir caminando. El cenote del Norte presenta contaminación orgánica, probablemente por estar cerca de un pozo artificial ubicado casi en el centro del poblado. El cenote del Sur tiene sus aguas limpias y está habitado por peces de unos 20 centímetros de largo. Existe otro cuerpo de agua cerca de la entrada, igual con peces, pero mucho más pequeños. Hay un cenote más que descubrieron en el ramal que va al sur, pero les fue imposible descender porque no contaban con el equipo apropiado. Así concluye Omar Araujo.
Es indispensable mencionar que el Espeleogrupo Yucatán realizó una gran labor espeleológica a principios de los años noventa del siglo XX.
II
Dada su longitud y complejidad, esta cueva ha llamado la atención de muchos espeleólogos internacionales, tanto en el pasado como en el presente. Apenas en la década anterior Christian Thomas, por ejemplo, publicó en 2011 los resultados obtenidos de sus expediciones en acción conjunta con el Grupo Espeleológico Ajau.
Thomas afirma que el pueblo de Kaua es un sitio muy importante para la cultura maya pues uno de los Chilam Balam, libros escritos después de la conquista española, es originario de Kaua. Esta comunidad es la cabecera del municipio homónimo que se ubica en la región central del Estado de Yucatán, a pocos kilómetros de Chichén Itzá.
La cueva está situada debajo de las viviendas del pueblo. Se penetra al interior a través de un pozo natural de 12 metros de profundidad. La gruta fue explorada y topografiada por el norteamericano James Reddell, quien realizó un estudio bioespeleológico en 1974 y 1975. La topografía fue continuada por Peter Sprouse en 1994 y después por David Mckenzie en 2002. Los resultados de estos trabajos indican que Aktún Kaua es hoy la gruta más larga del Estado de Yucatán con una longitud de 11 kilómetros.
Thomas afirma que, para los antiguos mayas, Kaab fue una gran mina de arcilla y calcula que 20 000 toneladas habrían sido extraídas de esa gruta. La proximidad de Chichén Itzá y el comercio de cerámica que se realizaba en los tiempos prehispánicos explicarían la intensidad de la actividad minera.

La evidencia de una antigua explotación de arcilla está presente en la totalidad de la caverna. Los antiguos mayas rasparon la arcilla en las galerías que incluso no superaban los 50 centímetros de alto. La ausencia de carbón sugiere que los mayas usaban lámparas de aceite para iluminar el interior de cueva. Se han encontrado varios cuerpos de agua que permitían a los trabajadores estancias más prolongadas dentro de la caverna.
Christian supone que los dibujos plasmados en las paredes sobre la casi totalidad de la gruta fueron realizados por los antiguos mineros de arcilla a excepción de algunas manos en negativo y en positivo que parecen haber sido hechas en épocas más antiguas.


La cavidad contiene varias centenas de elementos de arte rupestre. Muchas de las pinturas descubiertas son representaciones de animales: perros, monos, ganado, serpientes, escorpiones y arañas. Hay imágenes sorprendentes pudieran relatar ciertos hechos relevantes de la comunidad: casas, personajes diversos, caras, escaleras, etc. Hay una escena particularmente interesante en la que se observa la figura una mujer embarazada que lleva dos hijos gemelos, rodeada de dos hombres con el falo erecto. Dibujos presuntamente más tardíos son las cruces rojas que muestran la influencia católica. Así concluye Christian Thomas.
Sin duda, la investigación de este gran espeleólogo actualizó los datos de Kaab, la gran caverna de Kaua.

III
En muchas cuevas de Yucatán se han encontrado manifestaciones gráficas rupestres, mejor conocidas como arte rupestre. Loltún es una de las famosas cavernas locales y tiene un gran corpus pictográfico. A partir de su análisis se sugiere que la presencia del hombre en su interior data de unos 5 mil años aproximadamente, según algunos autores. La Cueva del Venado, en las cercanías de Muna, es poco conocida pero contiene una colección extraordinaria de petrograbados ya registrados por diversos investigadores.
La Cueva Kaab, del municipio de Kaua, contiene una gran cantidad de dibujos que representan elementos faunísticos, antropomórficos y abstractos. En cuanto a los que corresponden a la fauna están distribuidos por toda la cueva dibujos que parecen representar aves, cérvidos, cánidos, ofidios y monos con largas colas.
Por lo que respecta a la figura humana, ésta fue plasmada en una variedad de posiciones; destaca una que es universal: la posición orante, cuya característica es tener los brazos arriba como si se dirigiera al cielo. Otro caso interesante, en cuanto a las imágenes humanas, es una en la que se representa a un sujeto de tamaño natural exhibiendo su miembro viril, circunstancia que ha sido interpretada por algunos investigadores como la invocación a la fertilidad.


Finalmente los elementos abstractos están representados por algunas muestras epigráficas, cruces, figuras geométricas, rostros simplificados de una deidad menor conocidos como ajau y otros dibujos con mayor dificultad para ser definidos. También está la casi omnipresente y polémica representación de la mano humana con la técnica al negativo que se basa en la pintura del contorno dejando la mano misma sin pintar.
En el pasado este corpus pictográfico generó muchas discusiones pues hubo opiniones en el sentido que sólo se trataba de pintas vandálicas modernas de personas que ocasionalmente entran a la gruta. Este escepticismo quizá estuvo justificado debido a lo sencillo de muchas figuras desde el punto de vista simbólico. Por otra parte, se mencionaba lo rústico de la técnica pues se trata de arcilla aplicada con la mano sobre las blancas paredes calizas.
Una especialista de historia del arte, a quien se le pidió su opinión sobre las pinturas de Kaab, dijo que las figuras no pudieron haber sido de un vándalo moderno pues los patrones de la técnica, la ubicación y el agrupamiento reflejan propósitos más formales que el dejar la huella personal.


Recientemente se ha reconocido que el corpus pictográfico es una obra de nuestros antepasados mayas que expresaron sus ideas de acuerdo con sus posibilidades técnicas y culturales de aquellos tiempos.
Más allá de los recientes y valiosos trabajos de Fátima Tec Pool y Carlos Duarte Casillas, no se han hecho investigaciones más formales sobre el tema. Todavía peor, el corpus pictográfico está expuesto a los aficionados de la destrucción y a la indiferencia institucional.
Imágenes tomadas del libro Las cuevas de Yucatán N° 1 La región de Valladolid, dirigido por Christian Thomas (2011).








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