Kaab, la gruta de Kaua (Parte IV y V)

IV

En un reporte emitido en el año 2021 por un grupo de exploradores subacuáticos de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, y comandados por Erick Sosa Rodríguez se informó que Kaab, la gruta de Kaua, con sus 10.36 kilómetros de galerías, es la última en la lista de las 50 cuevas mexicanas más largas.

Como dato histórico, Sosa indicó que el primer acercamiento a esta cueva con fines de investigación fue en 1936, a cargo del zoólogo Arthur Sperry Pearse. Posteriormente, en 1938, el ictiólogo Carl Leavitt Hubbs descubrió el pez endémico, ciego y blanco, hoy conocido como la dama blanca.

Pez endémico Dama Blanca. Foto: Erik Sosa Rodríguez

Hubo más incursiones en Kaab, pero en 1972 la Association For Mexican Cave Studies, dirigidas por los espeleólogos David McKenzie y Peter Sprouse, iniciaron nuevas exploraciones en la cueva de manera sistemática y con objetivos científicos. Después de su última expedición en 2003 informaron que los conductos interiores de la caverna alcanzaron 10.4 kilómetros de longitud. Lo anterior fue corroborado por George Veni, director de la National Cave and Karst Research Institute, con la colaboración del Grupo Espeleológico Ajau, en el año 2012.

Sosa Rodríguez agregó que, como parte de la Estrategia de Recuperación Integral de Cenotes y Grutas del Estado de Yucatán, se escogió el cenote Chu’y Ha, ubicado en la misma población de Kaua. Esta cavidad es de tipo abierto con paredes verticales; la medida desde la superficie de la tierra hasta el espejo de agua es de 18 metros. En tanto que la profundidad máxima del agua es de 34 metros.

Foto: Erik Sosa Rodríguez

El día 2 de agosto del 2021 se realizó la primera inmersión en el cenote Chu’y Ha. El objetivo inicial era la limpieza del cenote y por eso se ubicaron las áreas con mayor cantidad de residuos y las zonas de riesgo. Sin embargo, a 6 metros de profundidad se observó en una de las paredes, la existencia de un pasaje que conducía otras galerías con ramificaciones laterales. A los exploradores les llamó mucho la atención que estos desarrollos que alcanzaran los 70 metros de longitud pues si bien existen registros de pasajes inundados, generalmente éstos son muy cortos. Las notables excepciones son el cenote Dzibilchaltún y el cenote del aeropuerto de Mérida.

Foto: Erik Sosa Rodríguez

Al realizar el análisis de lo observado y la información documentada en la base de datos de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, se concibió la posibilidad de encontrar una conexión entre el cenote Chu’y Ha y la gruta Aktun Kaab. Con el objetivo de lograr dicho enlace, se realizó una visita de exploración el día 11 de agosto del año citado. Se conocieron 300 metros de pasajes nuevos, pero debido a la complejidad de la cueva no se pudo llegar a la gruta Aktun Kaab. Pero muy pronto el esfuerzo de estos valerosos exploradores daría frutos sorprendentes.

V

La inmersión del día 11 de agosto de 2021 de los exploradores subacuáticos en cenote Chu’y Ha no dio el resultado esperado. Sin embargo, los datos obtenidos mostraron el alto potencial de la cueva y confirmaron la posibilidad de la conexión con Kaab.

Al comparar las imágenes obtenidas durante aquella inmersión con los datos de esta cueva, se observó el gran parecido entre ambas cavidades. Además, cuando el espeleólogo Robert Romero, analizó el material videográfico, confirmó que se trataba del mismo tipo de conductos. Como es de suponerse, los participantes de este proyecto estaban muy entusiasmados por continuar explorando la caverna para definir si la hipótesis planteada era cierta.

Foto: Erik Sosa Rodríguez

Así que el siguiente 15 de agosto se realizó una nueva exploración en Chu’y Ha, pero en esta oportunidad se conformaron cinco equipos para abarcar una mayor área de búsqueda: un equipo de apoyo en superficie, otro para documentar los pasajes ya explorados, uno más para explorar la galería del norte; otro para el conducto del oeste y el equipo para explorar el área del sur.

Foto: Erik Sosa Rodríguez

Durante muchas horas los exploradores pusieron toda su experiencia y esfuerzo en el objetivo previsto. Los resultados obtenidos fueron los siguientes: se conocieron 300 metros más de la cueva en la zona norte, se exploraron 80 metros más en la zona oeste. Pero lo más destacado de este esfuerzo fue que se exploraron 250 metros más en la zona sur, y lograron con esto, conectar a una cueva seca. En esta cavidad se observó la existencia de cerámica, excavaciones, pinturas rupestres, grafitis contemporáneos, residuos sólidos y cintas de estaciones de mapeo, lo que permitió enlazar los datos obtenidos en la exploración subacuática y la topografía existente de la cueva que se ansiaba enlazar. Ahora sí, sin lugar a dudas ¡Se confirmó la conexión entre Chu’y Ha y la gruta Aktun Kaab!

Foto: Erik Sosa Rodríguez

Es muy importante mencionar que el objetivo alcanzado constituye un hecho relevante pues es la primera vez que se descubre una conexión entre dos cuevas en Yucatán y con esto se reitera que la conexión entre ambas cavidades dio como resultado que la gruta Kaab se confirmara como el sistema subterráneo más grande del Estado de Yucatán, afirma Sosa.

Este hallazgo demuestra el alto nivel que ha alcanzado la exploración subacuática y espeleológica en el Estado de Yucatán. Además, muestra una perspectiva con enormes posibilidades para continuar las investigaciones de este tipo y ampliar el panorama de lo que hasta ahora se conoce con respecto al mundo subterráneo del Estado de Yucatán.

Foto: Erik Sosa Rodríguez

Los participantes de esta gran hazaña fueron Pamela Villajuana, Kay Vilchis, Karen Aguirre, Robert Romero, David Tamayo, Michel Vázquez, Luis Quijano, Luis Liévano, Toshio Yokoyama, Asís Alcocer, Rafael López, Yerye Isaac, Jairo Arroyave y Erick Sosa Rodríguez. Mi profundo respeto y admiración para todos ellos.

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Carlos Augusto Evia Cervantes
Fue profesor investigador, durante 40 años, de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán. Es Licenciado y Maestro en Ciencias Antropológicas por esta institución en la que impartió las asignaturas de Estadística, Antropología en Cavernas, Antropología Simbólica y Análisis Mitológico. Como antropólogo social ha publicado 8 libros, 18 capítulos en obras colectivas y 55 artículos sobre mitos, cavernas y turismo. También ha impartido conferencias y ponencias en congresos locales, nacionales e internacionales con el tema de mitología, simbolismo, espeleología y turismo en cavernas. Desde marzo de 2015 hasta en la actualidad es columnista del diario Novedades de Yucatán en donde publica los artículos periodísticos en la sección denominada Mitos y Cavernas. Es miembro de la Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán desde el 3 de febrero del año 2018. Participó, junto con los demás miembros de esta asociación, en la publicación de la obra El Gran Libro de Yucatán, en donde escribió el capítulo “Los mitos en Yucatán” (2018). Ha explorado las grutas desde 1971 y hasta el presente, 2020, ha visitado 313 cuevas en 775 expediciones en los estados de Sonora, Puebla, Nuevo León, Guerrero, Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán. También ha realizado jornadas espeleológicas en las áreas cársticas de Cuba y Brasil. Es socio fundador del Grupo Espeleológico Ajau, asociación que estudia las cuevas y cenotes de la península de Yucatán desde 1997. En 2013 la Unión Mexicana de Agrupaciones Espeleológicas le hizo un reconocimiento por su trayectoria y por haber contribuido en la formación de muchos jóvenes que se dedican al estudio de las cavidades subterráneas. Actualmente, es catedrático de la Universidad José Martí de Latinoamérica.