¿Cuánto tiempo necesitamos para ver a un cerdo revolcándose; a una avispa posándose en las flores; o a un pájaro construyendo su nido? ¿Cómo podría medirse la soledad en el grillo que frota su música con insistencia? ¿Y en el graznido del burro que a veces suena como un gallo? ¿Hemos observado la mirada de aquel músico callejero, la conversación de los vecinos con sus hijos, el crepitar de la bicicleta por las calles adoquinadas?