Cortar anclas cuando impiden la felicidad

Hace unos días disfrutamos “Cortar Anclas. Danzas para la Purificación”, de nuestra querida amiga Erika Torres.

Es una obra que considero como un homenaje a las y los actores, presentes y ausentes, a los primeros les recuerda que el ánimo, el humor como la pasión y el romance no son características exclusivas de los jóvenes. Es una manera muy especial de llamar la atención, de creadores y artistas de su generación, con la que recomienda continuar haciendo lo que les gustan y seguir deleitando a su público, eso sucedió aquella noche, nos deleitó verles actuar.

Me permito decirle a Erika que, como ustedes los actores; nosotros, su público, también atravesamos ese momento de la vida, “con todo lo que trae: memoria, cansancio, deseo, humor, preguntas, fuerza”.

En ese sentido, al escuchar sus voces, gozar la excelente música y danza nos transmitieron
algo muy alentador, algo que anima, alegra el alma. Y no es porque yo padezca desaliento, falta de ánimo, o tristeza; más bien, contribuyeron a reafirmar la voluntad de continuar nuestros esfuerzos por lograr espacios pertinentes, constructivos, benéficos, justos y reconfortantes para la mayor parte de la gente.

Excelente y simbólica su danza, los movimientos realizados con fuerza, flexibilidad y equilibrio, no solo animaron, activaron seguramente a muchos de los presentes considerando que existen muchas y diferentes maneras de seguir activos.

La ovación que les dimos ayer al término de “Cortar anclas” es algo merecido y en especial para Erika Torres como una destacada investigadora y directora cumpleañera.

¡Bien por el título! “Cortar Anclas” hay que hacerlo cuando estas impiden seguir nuestra búsqueda de la felicidad.

Va nuestro reconocimiento a los grandes artistas en escena, por sus palabras, su danza, música y a quienes se encargaron de la parte técnica.

¡Felicidades!

Actriz, bailarina, coreógrafa, diseñadora de vestuario e iluminación, fotógrafa escénica, docente y escritora. Ha desarrollado su trabajo en México, Costa Rica, Estados Unidos y Europa. En 2000 recibe la Medalla al Mérito Artístico otorgada por el Gobierno de Yucatán. Su trabajo aborda el estudio de la naturaleza del pensamiento caótico y su expresión en el habla, la escritura y la escena; la relación entre sonido y movimiento, simbiosis e independencia en el discurso escénico, especializada en interdisciplina. Ha dirigido más de 30 producciones coreográficas con las que ha recibido becas para estudios en el extranjero por el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Secretaría de Relaciones Exteriores, becas nacionales otorgadas por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el Premio del Público y dos veces premiada como mejor bailarina en el Festival Internacional de Danza Contemporánea Lila López. Representó a México en el Festival Internacional de Coreógrafos de Costa Rica y en la inauguración de Les Bains Connective Art Factory de Bruselas. Sus coreografías son producciones realizadas para el Festival de Arte Contemporáneo de León, Guanajuato, el Festival Internacional Cervantino, el Festival Internacional Música y Escena, el Foro de Música Nueva Manuel Enríquez y el Festival Eduardo Mata. Es directora de teatro para cuatro producciones de las siguientes instituciones y programas: el Centro Nacional de las Artes, el Teatro de la Ciudad, el Festival Internacional Cervantino y el Programa Nacional de Teatro Escolar. En ópera, ha trabajado en dos producciones con el Estudio de Opera de Bellas Artes para el Festival Internacional Cervantino y ha sido coreógrafa de óperas del compositor mexicano Víctor Rasgado desde el 2009. Actualmente trabaja con la Compañía Nacional de Ópera desde 2019 y en producciones de ópera del Teatro del Bicentenario desde 2012.