¿Te acuerdas de Happy Feet? ¿Del tierno Muble, el pingüino bailarín que no sabía cantar, enamorado de Gloria, la que cantaba bonito? ¿Y de sus amigos Adelia: Ramón, Néstor, Lombardo, Rinaldo y Raúl?
Pues te contamos, —por si aún no la has visto, aunque no es nueva, porque salió en 2011— en la siguiente película de la secuela producida por Animal Logic Film para Warner Bros, Happy Feet 2, Muble va de los pasos de baile a liderear a la comunidad de pingüinos para buscar una solución ante el deshielo. El hielo de la Antártida comienza a derretirse, reduciendo el espacio disponible para los pingüinos y dificultando la búsqueda de alimento, así como su capacidad de reproducción.
Happy feet 2, que parece una tierna la película de pingüinos, nos muestra la tragedia del calentamiento global que provoca el derretimiento de los polos y la disminución del hielo marino, lo cual afecta no sólo a los pingüinos sino a todo el entorno, por ejemplo, destaca cómo los cambios en el ecosistema afectan al Krill, y a su vez a los pingüinos, ya que representa para estos una importante fuente de alimento.

Es así como esta simpática película animada, que cuenta con las voces de Robin Williams, Elijah Wood, Brad Pitt, Matt Damon y Sofía Vergara, nos muestra la importancia de los diferentes ecosistemas y sus elementos, que a veces parecen insignificantes, pero son vitales para el equilibrio natural. Lo que viven los pingüinos en Happy feet 2 es una metáfora o una pequeña muestra de lo que los seres humanos viviremos en un futuro en caso de no controlar esta terrible amenaza.
Hay estudios que sugieren que el cambio climático podría llevar a la extinción de los pingüinos emperador a finales de siglo. Sin embargo, en esta historia, los pingüinos se unen para encontrar soluciones creativas que les permita sobrevivir a la crisis climática, señalando que el único camino para la salvación del planeta es la cooperación y solidaridad.

Te contamos también que Happy feet 2 se relaciona con el cambio climático a través de iniciativas como el cinefórum organizado por la Universidad de Murcia, donde se ha utilizado la película para educar a los estudiantes sobre el cambio climático y sus impactos en los océanos, por lo que, con confianza se puede decir que es un excelente recurso para maestros y padres de familia que quieran abordar con niños —y jóvenes también, ¿por qué no?— la problemática del cambio climático y cómo nos afectaría, pues utiliza la animación y la aventura para transmitir un mensaje urgente, que nos atañe a todos; además de promover la cooperación, la diversidad y la importancia de la familia. Además, hoy podemos encontrarla en Netflix o cualquier rincón de la Internet.









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