Entrevista: Versar y conversar sobre la cultura de paz

En esta ocasión entrevistamos al Dr. Rubén Reyes, también colaborador de Lectámbulos; a la Mtra. Marcela Montero, quien es comunicóloga y psicopedagoga y al neuropsicólogo Tuffic Villalobos, creadores y conductores del programa Versar y conversar, que cumple tres años al aire.

—¿Qué hace un doctor en letras, una psicopedagoga y un neuropsicólogo conversando en un programa de radio?

Marcela Montero: De alguna manera, nuestra actividad en la Universidad Modelo nos fue reuniendo desde hace varios años de forma intuitiva en este espacio, porque desde hace varios años, Rubén y yo comenzamos con algunos seminarios en tema de cultura de paz y, posteriormente, iniciamos un voluntariado con alumnos. Cuando Rubén estaba a punto de jubilarse, no queríamos que se rompiera esta dinámica de discusión y análisis, esta generación de redes y propuse este programa de radio. Para entonces, Tuffic ya estaba colaborando desde hacía dos años desde la escuela de salud. Los tres tenemos en común el tema de cultura de paz, conocemos mucha gente con quien podríamos versar y conversar. Es así como salió el nombre y elegimos una radio que no nos comprometiera de manera comercial, sino que pudiéramos tener cierta soltura para hablar de los temas y este espacio lo encontramos en Radio Yucatán, que es una radio independiente. Después tres años hemos encontrado muchos contactos y colaboradores muy comprometidos.

—¿Qué es la cultura de paz?

Tuffic Villalobos: Cultura de paz es un término que surge de manera oficial a finales de los 90s vinculado a la ONU y a la UNESCO y las propuestas que estas organizaciones internacionales tenían para generar condiciones de convivencia y de vida digna entre las personas, pero inicialmente fue enfocado al cese de guerras, conflictos bélicos y armados entre naciones. Con el paso de los años la definición de cultura para la paz hermanada con la educación para la paz se convirtió en un paraguas, el cual se acoge distintas iniciativas, diversas condiciones que deben reunirse para producir una convivencia pacífica entre los individuos, los pueblos y las naciones.  Cuando dábamos talleres de cultura de paz a veces nos preguntaban si era algo de religión y les empezábamos a hablar de racismo, de discriminación, pero también de empatía, comunicación no violenta, de transformación positiva de conflictos, las condiciones que deben reunirse para una convivencia pacífica. Hay autores que se enfocan en aspectos específicos como la comunicación no violenta, la empatía o en derechos humanos, etc. Se convierte en un gran paraguas que acoge diversas iniciativas, principios, ideas, prácticas y metodologías que buscan generar estados de convivencia pacífica entre individuos, comunidades y naciones. El concepto de paz, a veces es mal entendido, es como el concepto de salud, hay gente que entiende a la salud como la ausencia de enfermedad: no estoy enfermo, entonces, tengo salud, así como la paz tampoco es ausencia de conflicto. La salud implica no sólo no estar enfermo sino reunir las condiciones mentales, emocionales, físicas y sociales que me permitan desenvolverme totalmente como individuo. La paz es activa, no es un estado pasivo, en el que simplemente no hay conflicto y yo vivo en paz, sino que la paz requiere reunir condiciones económicas, sociales y políticas, emocionales, de alimentación, infraestructura, etc. que nos permita desarrollarnos como individuos, comunidades y naciones. Esto no se consigue gritando y peleando con el vecino, sino al contrario, generando redes que interactúen empáticamente, pensando en el otro, cuidando del otro, pensando que el cuidado del otro también es cuidado para mí mismo a largo plazo. Ahora, la educación para la paz va enfocada al entrono educativo, no necesariamente escolar, pero sí de educar a los individuos para entender al mundo y a las personas en estos términos que la cultura de paz abarca.

Rubén Reyes: El campo de la cultura de paz es algo que tiene que ver con tres ámbitos principales: con uno mismo, con los demás; es decir, con la comunidad, con la sociedad, y con el medio ambiente, con la naturaleza. Estos tres ámbitos no se consiguen con una actitud pasiva, sino por el contrario, requieren de muchísimo esfuerzo y trabajo para, por una parte, se generen espacios de paz y, por otra, para que estos espacios de paz tejan redes, vínculos entre sí, de manera que se puedan articular entre ellos, conocerse en primera instancia y establecer las conexiones necesarias para ir creando un tejido que fortalezca esta perspectiva de una vida en comunidad de manera pacífica.

Tuffic Villalobos: La cultura de paz no es falsamente optimista, no es miope, no romantiza las problemáticas del mundo, al contrario reconoce que existe la violencia, que existen los conflictos, que existe la desigualdad y no quiere decir que andemos por la vida repartiendo abrazos, sino que se busca generar activamente las condiciones que permitan a todos vivir la vida más plena que podamos. Esto implica reconocer las violencias, las vulnerabilidades, las violencias que nosotros mismo ejercemos, reconocer un montón de cosas que no son falsamente optimistas.

—¿Cómo hablar de la paz en un momento en que nuestro país vive tanta violencia?

Marcela Montero: Cuando nosotros empezamos estos seminarios, Ciudad Juárez era considerada la ciudad más peligrosa del mundo y mi hermana, que vive ahí, nos decía que treinta y cinco años antes su ciudad era tan pacifica como Mérida en este momento. Ella me dijo: pero dejamos de hacer muchas cosas, no reconocimos muchos factores que dejaron que la violencia se desatara a estos niveles, entonces, yo le pedí que viniera a Mérida y que se lo comentara a la gente, que diera unos talleres, porque ahora estamos bien, pero estamos a punto de no estarlo, ya que desatendemos muchas violencias en diferentes sectores y no atenderlos es como una bomba de tiempo. Para esto es fundamental tener una mirada amplia del contexto y lo que hacemos en Versar y conversar es identificar personas, grupos que están haciendo aportaciones muy valiosas, ya identificaron un aspecto y área en donde se puede trabajar y lo están haciendo de forma muy consciente.

Tuffic Villalobos: En el programa hemos aprendido que no hay una cosa que se pueda hacer para generar estado de vida pacifica para todos, sino que son muchas cosas. En todo caso, lo que se puede hacer es sumar estos esfuerzos. Ahora respecto a la utopía, retomamos la idea que se le atribuye a Galeano, aunque no es de Galeano, pero el punto es la manera en que se concibe la utopía, ya que por definición U es ausencia de, topos lugar, esto es algo que no tiene lugar, pero la manera en que Galeano concibe la utopía —y en la manera en que nos gusta ver a utopía— es el estado en el que nos gustaría estar, más como una especie de faro, no como una meta sino como un camino que se tiene que seguir.

Marcela Montero: Sí, como decía David Adams, una de las personas que redactó la declaración de la cultura de paz, es que hemos vivido en una cultura de la guerra y hemos normalizado muchos comportamientos, ideas y creencias y las verlas como algo que así es, es como se cree que así deben conducirse las personas. Si se logró que se encarnara la cultura de la guerra, también podemos lograrlo con la cultura de paz.

—¿Cuáles son los temas más importantes o que más han trascendido entres los escuchas de Versando y conversando?

Rubén Reyes: Estamos conscientes de que hablar de la paz o de una cultura de paz implica necesariamente tomar las dos caras de la moneda, de ninguna manera tratamos de minimizar diversas formas de violencia que existen, incluso aquí en Mérida, hay formas encubiertas de violencia, cultural, estructural, etc. Perol, consideramos que así como hay que promover la violencia, también hay que mostrar la otra cara de la moneda, que esta violencia pueda ser contrarrestada por la acción de la sociedad con proyectos, propuestas de paz y, en ese sentido, nos interesa pasar de la protesta a la propuesta. Versar y conversar no es un foro en el que se estén generando proyectos de paz, pero sí creemos que podemos contribuir en difundir los que ya existen. Hemos encontrado una gran cantidad y variedad de esfuerzos, iniciativas y proyectos en muy diferentes planos en la lucha de la defesa de la mujer, en el reconocimiento de los derechos indígenas, denuncias de tantos fenómenos que están ocurriendo como la invasión de Monsanto o la contaminación de los cenotes de Homún en Yucatán, lo que ha sucedido en esta pandemia, en la educación, cómo se ha llevado adelante; cuántas respuestas se han generado en la comunidad ante los casos de encierro y la educación para personas con alguna discapacidad. Nuestra principal contribución es visibilizar y que las propias iniciativas se conozcan entre sí.

—¿Qué viene para Versando y conversando en esta nueva etapa, en este futuro inmediato que arroja ya tres años experiencia?

Marcela Montero: Una persona nos ha llevado a otra y a otra, aquí en Yucatán hemos encontrado aportaciones muy interesantes en diverso ámbitos. Hace un año, a través de un amiga que es doctora en cultura de paz y resolución de conflictos, comenzamos a contactar con colaboradores en Latinoamérica y España que también trabajan estos temas y a finales del año pasado empezamos con un una colaboración con GAMIP, Alianza Global para el Establecimiento de Ministerios e Infraestructuras de Paz para Latinoamérica y el Caribe, es una organización internacional con capítulos en África y Canadá. A través de esta organización hemos contactado a personas que están haciendo desde el voluntariado, desde el ámbito educativo, el activismo social, una gran labor en favor de la cultura de paz, derechos humamos, la conciencia ciudadana, así una acción nos ha llevado a nuevas acciones. También tenemos un proyecto académico y vamos a continuar creando alianzas. Es una gran reto sostener este programa, parece sencillo, pero no lo es, queremos también que este material se pueda utilizar en el espacio educativo y que podamos generar mas alianzas y proyectos interdisciplinarios.

— En la educación es super necesario, porque lo jóvenes están bombardeados por tantos medios de comunicación y hay mucha confusión. Tanto padres de familia como maestros requieren mucho apoyo de estos temas ¿Dónde se pueden encontrar estos materiales, dónde y en qué horario se les puede escuchar para todos aquellos que quieran seguirlos.

Tuffic Villalobos: Nos pueden encontrar en la página de Facebook: https://www.facebook.com/radioyucatanfm y en la radio digital Radio Yucatán FM.com.mx, el programa se transmite a las 2:00 de la tarde todos los jueves en la radio digital y se pone el video en Facebook, pero se puede consultar cualquier día, y también se puede encontrar en el buscador como Versar y conversar.

—Para ir cerrando, quiera que nos dieran un mensaje breve respecto de su experiencia o de la cultura de paz

Rubén Reyes: Quiero señalar como el poema de Cavafis, Ítaca, señala Ítaca nos ha hecho ricos no por llegar sino por el viaje. Como decía Tuffic, el camino ha sido realmente lo que nos ha enriquecido como programa, como un esfuerzo por la paz, porque no has demostrado la cantidad de iniciativas positivas de esfuerzos de grupos, de organizaciones, que están trabajando desde la comunidad, desde la sociedad y, muchas veces, non se conocen y nosotros nos sentimos muy satisfechos de ayudar a visibilizarlos. Y en ese sentido, nuestro trabajo es en favor de la paz, no solamente en Mérida, no sólo en México sino en América Latina. Yo tengo muy presente en la memoria uno de los últimos programas en que tuvimos la oportunidad de presentar el tribunal de opinión TRINO que hizo una evaluación sobre la situación de violencia en Colombia y emitió un sentencia en favor de la ciudadanía del pueblo y los derechos humanos. Creo también que desde el programa nos pronunciamos por el cese del bloqueo al pueblo cubano, están a travesando por un problema de salud, sanitario y la paz no puede poner la política por encima de la salud del pueblo.

—Es verdad, en esta pandemia se ha visto esta divergencia entre la política y la vida humana, que al fin de cuentas es el principio para construir la paz

Marcela Montero: Esto lo hacemos sin fines de lucro, nuestro corazón y nuestra mente está en promover la cultura de la paz y los derechos humanos en diferentes contextos. Sabemos que hay muchas personas que nos siguen, aunque todavía no hemos identificado a muchos de ellos. Una de las cosas que más quisiera es poder entrar en contacto con estas personas y poder conversar con nuestros radio escuchas. Las personas cuando las invitamos se van con una sensación de estar en una charla de amigos, se sienten realmente acogidos en un ambiente cordial y amistoso. Esta es la sensación que deja compartir estas experiencias de los activismos de cultura de paz. Nos deja una sensación de una colectividad trabajando.

Tuffic Villalobos: Cuando Marce nos propuso este proyecto, pensamos cómo le vamos hacer si somos profesores, pero todo esto se ha convertido como en una charla de amigos, platicando los temas propios de cada programa. Me gusta saber que hay mucha más gente de la que yo me imaginaba invirtiendo su tiempo o su vida entera generando espacios y condiciones que permiten a grupos de personas vivir de mejor manera. Versar y conversar es un foro para exponer estos esfuerzos que se conocerían en pequeños gremios y la gente en general no sabría que estas cosas están ocurriendo.

—Versar y conversar es un proyecto, de los tantos que han surgido de la Universidad Modelo, universidad que además tiene esta perspectiva humanista que tanta falta nos hace. No necesitamos restar sino sumar esfuerzos para generar redes entre proyectos, como Versando y conversado y Lectámbulos y otros más que ese están haciendo para seguir contagiando a otros para decirles que sí se puede.

Verónica García Rodríguez
Nació en Mérida, Yucatán el 3 de enero de 1978. Licenciada en Educación Secundaria con la especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Yucatán y Maestra en Cultura y Literatura Contemporánea de Hispanoamérica por la Universidad Modelo. Diplomada en Competencia Lectora: un Enfoque para la Vida y el Aula (Tecnológico de Monterrey, 2013); Investigación Literaria con enfoque de estudios culturales (Univ. Modelo, 2008); Periodismo, protocolo y Literatura (IECY, 2004-2005) y Literatura y Crítica Literaria (ICY-Santillana, 2002-2003). Actualmente, estudia el Doctorado en Ciencias Filosóficas en la Universidad de la Habana. Narradora, poeta y editora. Ha recibido el Premio Estatal de Cuento Corto El espíritu de las Letras (2015); el Segundo Lugar del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa (2005); el Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2005) y la beca del Programa Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY- 2004). Becaria en dos ocasiones del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del Fondo para la Cultura y las Artes en 2006 y 2016, la primera por su proyecto Palabra Viva (2005-2008) para mujeres internas, jóvenes acusados de delitos violentos y enfermos de VIH y SIDA internos en el Cereso de Mérida. La segunda, fue por el proyecto Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo que tejió un puente de memoria a partir de la palabra entre hijas, madres y abuelas de cuatro comunidades mayas de Yucatán. Es presidenta de Zedík, A. C., miembro del Centro Yucateco de Escritores, A. C. y miembro distinguido del Colegio de Profesores de Educación Básica de Yucatán, A. C. por su labor educativa dirigida generar estrategias de fomento a la lectura con niños, como el proyecto Kanules del Mundo Maya (2012-2018) y públicos vulnerables. Titular la cápsula radiofónica A salto de página, en Grupo Rivas dentro del noticiero Arcadio en la Radio, un breve espacio dedicado al placer de la lectura (2013-2016). Ha participado como ponente y conferencista en diversos encuentros y coloquios nacionales e internacionales de escritores y de educación. Coordinadora fundadora de la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y de su programa de formación (2008-2011), así como del programa Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (2009-2013) y de la Unidad Editorial de la misma Secretaría de 2013 a 2018. Creadora y organizadora del Foro Regional Educación y Cultura, con el tema En los espacios que habitamos en octubre de 2014 y La filosofía y la imaginación en las lenguas originarias de América en 2016; asimismo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia y de las Grandes Ideas en octubre de 2015 y que en su emisión del 2017 llevó el subtítulo Cosmogonías de los pueblos vivos de América; y el Seminario Internacional de Periodismo que reúne a colaboradores del periódico Por Esto!, evento que se realiza desde 2015. Directora editorial del suplemento infantil MUNDOS del periódico Por Esto! (2016-2020) donde también publica artículos periódicamente. Entre sus publicaciones se encuentran Cartas a Sofía, epistolario filosófico para niños publicado por entregas en el periódico Por Esto!, el libro digital Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo, hijas, madres y abuelas escribiendo la memoria (FONCA, SEGEY/2017), la colección infantil interactiva Kanules del Mundo maya (SEGEY/2012-2018), el libro de cuentos Vestido rojo y sin tacones (H. Ayuntamiento de Mérida/2008) y Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (ICY, Zedík/2006), entre otros.