La literatura para el cambio social

Este mundo lleno de letras, colores, imágenes, sonidos y formas, nos invita a despertar cada mañana, a leer la hora en las manecillas del reloj o la pantalla del celular; la agenda, subtítulos en noticieros y películas, el menú, periódico, correo, etc. Escribir en WhatsApp, Instagram, Facebook. Salir a la calle e interpretar los signos lingüísticos en rostros, señales, lenguaje y pensamientos habituales que conforman la historia de vida de un individuo, pueblo o nación.  

Somos todo lo que, a través de nuestros sentidos, podemos percibir del mundo que nos rodea. Contrario a lo que se difunde de que en México no hay asiduos lectores, todos leemos y escribimos a diario. La diferencia está en la calidad de lecturas que tenemos a nuestro alcance.   

Literatura y sociedad se influyen mutuamente. El autor crea una obra literaria dentro de una sociedad y un momento histórico determinado basado en la costumbre, religión, ideología, economía y política de su época. Es más fácil comprender las necesidades del ser humano al leer en un texto, las actitudes, pensamientos y sentimientos acordes con la realidad que se vive en ese momento y, no hay mejor forma de conocer los estándares de una sociedad, lengua o cultura que a través de sus escritos.

El ser humano está en movimiento continuo. La sociedad es un organismo vivo en constante evolución. Un cambio social es el avance progresivo que aporte una mejor relación y entendimiento con su entorno en la reestructuración de valores éticos y culturales, lenguaje, ideas o economía. Todo cambio implica dejar atrás las formas de actuar y pensar tradicionalmente aceptables y, no todos los cambios son humanamente aceptados. Tal como dicta la historia y cita uno de los revolucionarios más importantes, Carl Marx, “no hay cambios sin conflicto previo”.

Para que el cambio se genere, requiere del conocimiento a profundidad de la causa. Como transportar un camión cargado de poderosas intenciones de una ciudad a otra sin saber manejar, es querer generar un cambio sin previa consciencia o convicción. Podrá arrancar, pero en cualquier momento se generará el choque ideológico insustentable.

La sociedad necesita saber y discernir para no atropellarse como borregos, rumbo al despeñadero de la ignorancia. Urge del conocimiento de lecturas de calidad accesibles para todos. El reto es acercar un buen cuento, ensayo, crónica o pieza literaria a la sociedad para que cobre vida dentro de sus pupilas.

La literatura es una de las herramientas más importantes para el cambio social al ser generadora de pensamientos creativos a través de imágenes mentales que, de una manera u otra, llevan a crear soluciones a las dificultades del mundo que nos rodea.

ZindiyAbreu Barón

La literatura necesita del objeto: libro, pantalla, celular, tableta, etc. Asimismo, del mediador comprometido en transmitir el amor por las letras y del receptor, el lector. Espacios como las bibliotecas hacen una labor importante en el fomento a la lectura, pero no bastan para crear lectores en potencia. No sólo es alcanzar o regalar un libro, hay que crear un puente que acerque al lector a los libros. Ese puente somos los amantes de las letras: padres, docentes, escritores, lectores, comunicadores, estudiantes, agentes culturales, bibliotecarios, promotores culturales. Mediadores apasionados. Personas que, mediante las condiciones motivacionales y afectivas, creen un momento de comunicación e inspiración a través de su pasión por las letras en bibliotecas, parques, mercados, salas de lectura, plazas, hogares, centros de readaptación, casas hogar, y hagan que el lector – receptor sienta la necesidad y el placer de leer, no sólo textos literarios, sino todos los códigos meta y paralingüísticos posibles. 

La mediación y el gusto por la lectura empieza con un libro en la mano. Recuerdo a mi abuelo Edilberto Barón Rosado, bajo el árbol de tamarindo a mitad del patio, sentado en su sillón negro de petatillo, con un libro en la mano. Cada tarde, leía durante horas, adentrándose en mundos fascinantes que después convertía en relatos para mis oídos. A mis siete años me preguntaba ¿Que tendrá de interesante ese cuadrado con hojas entre las manos de mi abuelo? Para saciar mi curiosidad, un día decidí bajar un libro de su librero y hojearlo. Mi abuelo Beto se dio cuenta de mi interés y, a partir de aquel día, llegaba del trabajo con libros de ilustraciones para niños. Recuerdo a mi maestra de primaria en la escuela David Vivas leyendo con entusiasmo los cuentos: El patito feo, El traje del emperador, Las aventuras de Gulliver, la isla del tesoro, Tom Sawyer, Mujercitas, Corazón, diario de un niño, Las mil y una noches, El Califa cigüeña, La vuelta al mundo en 80 días, Moby Dick. Evoco en mi memoria a mis padres poniendo en la consola el disco de “Cachirulo”, que narraba a voz viva los cuentos de Hans Christian Andersen y las fábulas de Esopo. Tesoros refulgentes de letras que despertaron la imaginación que hasta hoy me acompaña.

La literatura es una de las herramientas más importantes para el cambio social al ser generadora de pensamientos creativos a través de imágenes mentales que, de una manera u otra, llevan a crear soluciones a las dificultades del mundo que nos rodea. Además de ser vía para compartir ideas; es placer, gozo, evasión, distracción y entretenimiento. Las diversas expresiones artísticas, escritas, representadas o habladas generan pensamientos idóneos al crear vínculos importantes con otras mentes para encontrar el camino a seguir a los cambios pertinentes. Las letras, también son un refugio en los momentos difíciles. ¿Quieres encontrar una salida? Piensa, crea, conecta con otras mentes pensantes creativas, expande tu mundo, amplía tu lenguaje, lee un buen libro.

Desde el 2001 al 2007 impartí clases en el Centro de Readaptación Social de Mérida, como apoyo de los Centros de Alfabetización para Adultos de la SEGEY. He dado talleres literarios como Letras hechas a mano y coordinado la salas de lectura Leer es crear libertad, en casas hogar como Casa Hogar Moisés y Crío, en colonias vulnerables como la Ma. Luisa y Emiliano Zapata Sur. Profeso con hechos la convicción de que la literatura es una de las herramientas más importantes para el cambio social, no porque la vocación de ser mediador haya surgido en mí, de un día para otro, sino por convicción y porque alguien más me compartió un libro, me enseñó el camino, lo tomé y cambió mi vida.  

Zindy Abreu Baron
Mérida, Yucatán, México. Narradora y poeta. Promotora cultural, pintora y entrenadora de ajedrez. Ha recibido distinciones a su trabajo literario como el Segundo lugar en el Concurso Nacional de Cuento “José Revueltas”, 2005 y Primer lugar en su emisión 2007. Recibió el Premio Nacional de Cuento de la UADY “Jesús Amaro Gamboa”, 2009 y Primer lugar en el Concurso Nacional de Poesía “Salvador Díaz Mirón”, del mismo año. Obtuvo el Premio de publicación del Fondo de Ediciones y Coediciones Literarias del Ayuntamiento de Mérida, Yucatán. (2019) Ha impartido diversos talleres de 2014 a 2018 a niños y públicos vulnerables. Coordinó una sala de lectura y taller literario en el Centro de Readaptación Social Femenil de Yucatán. Su obra ha sido antologada en libros como “La mujer rota”, Antología Internacional de Poesía en homenaje a Simone de Beauvoir (2008); “Mujeres en prisión y otros relatos” (2007) y “Perversiones” de Atorrantes (2019). Ha publicado en periódicos locales e internacionales y en diversas revistas literarias. Participó en el Taller de Escritura Femenina del Cereso de Mérida coordinado por la escritora Verónica García Rodríguez, así como en el Taller de Narrativa de Carlos Martín, en los Talleres de Poesía de Ramón Iván Suarez Caamal y Francisco Lope Ávila y más recientemente en el Taller Atorrantes.