Médicos cubanos, dignidad internacionalista

El anuncio de la contratación de 500 médicos cubanos realizado por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador a su regreso de la visita diplomática que realizó a la isla caribeña, despertó a las voces más conservadoras del país, una campaña mediática plagada de calumnias, mentiras y un vergonzoso cinismo, ha cubierto las principales planas de periódicos nacionales y algunos locales (que los emulan), al igual que los diversos medios de comunicación que el internet posibilita.

Los desvaríos conservadores van desde aquellos que argumenta la falta de profesionalismo de los médicos cubanos, cuestionando su formación científica y humanitaria, olvidando que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNESCO han reconocido en diversas ocasiones la preparación y la calidad de la medicina que en Cuba se practica, así como el trabajo desempeñado en muchos países del mundo con resultados éxitos, siendo México uno de esos país en variados momentos de su historia contemporánea.

Otros intentos de críticas carentes de sustento, son las que dicen que la contratación de los galenos isleños servirá para sufragar al gobierno cubano, aduciendo a la vieja, gastada y equivocada idea de que en Cuba existe una “dictadura”, lo cual no sólo es falso, sino que ha sido por décadas el pretexto para que gobiernos de la región y el orbe se sumen a las campañas imperialistas de agresión contra la Revolución y contra los comunistas en general, incluyendo el genocida bloqueo que hasta la fecha se mantiene, pero, también es importante indicar que esos sectores ultraconservadores que lanzan esos improperios son los mismo que miran a las monarquías aún existentes como el modelo ideal de gobierno, es decir, intentan descalificar (pues no lo logran) la democracia socialista plegándose ante regímenes monárquicos que en pleno siglo XXI representan un atraso histórico para el desarrollo de la democracia verdadera.

Uno más de los descalificativos divulgados por la contratación de los médicos cubanos habla de un supuesto régimen de sobreexplotación del personal galeno, queriendo crear la imagen de que los médicos son obligados y violentados para participar, quieren hacer creer a la población que se encuentran en condiciones de hacinamiento y pobreza, cuando justamente vienen a trabajar en las zonas más pobres y marginadas que por décadas el capitalismo mexicano ha mantenido, o dicho de otra forma, el cinismo conservador es tan grande que para ocultar las huellas de la depredación que el capitalismo ha provocado en el país, y específicamente en las zonas donde estarán desempeñando su labor los médicos cubanos, la derecha idea un “argumento” que es inversamente aplicable a la realidad de millones de mexicanos y mexicanas que a diario buscan sobrevivir sin gozar de los derechos elementales como es justamente el de la salud.

Algunos grupos de médicos mexicanos (muchos de ellos muy bien acomodados) han manifestado su rechazo por la llegada del personal cubano, generando una confrontación entre profesionales de la salud, algo tan perverso que solo deja claro que su interés no es la salud de la población, sino seguir gozando de prebendas propias del régimen capitalista que ha privatizado los servicios de salud y desarticulado los servicios pertenecientes al Estado mexicano, y si bien es verdad que existe una población importante de médicos que no goza de las condiciones idóneas para su labor ni recibe la remuneración apropiada, esto no culpa de los médicos cubanos y sí es responsabilidad de todos los gobiernos de nuestra nación que han favorecido la violación de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Los grupos ultraconservadores quieren provocar una confrontación y confundir a la población en beneficio de sus intereses, esta es una falsa dicotomía a la que no se debe sumar el pueblo mexicano, los médicos cubanos vienen a combatir con su internacionalismo los rezagos en salud en nuestra nación. ¡Bienvenidos sean!

Cristóbal León Campos
Cristóbal León Campos es Licenciado en Ciencias Antropológicas con Especialidad en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán. Integrante fundador de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América. Es editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura. Colaborador de Por Esto!, La Jornada Maya, Novedades de Yucatán, De Peso y diversos medios impresos y digitales. Coautor del libro Héctor Victoria Aguilar. Esbozo para una biografía (SEGEY. 2015), coeditor del libro Migración cubana y educación en Yucatán. Actores, procesos y aportaciones (SEGEY, 2015), autor de En voz íntima (Disyuntivas ediciones, 2017). Miembro de la Asociación Mexicana de Estudios de la Caribe (AMEC) y del equipo de promoción de Archipiélago. Revista cultural de Nuestra América (UNAM-UNESCO), miembro de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). Fue coordinador académico de la Casa de la Historia de la Educación de Yucatán de 2010 a 2019. Actualmente es Coordinador de la Cátedra Libre de Pensamiento Latinoamericano «Ernesto Che Guevara».