Pensamiento de este año y de siempre a los buenos amigos

Tu memoria es esa extraña criatura, que anda buscando al ladrón de tus recuerdos, que es el viento.

Nadie puede atraparlo. Se nos escapa entre los dedos.

Lo mismo sucede con nuestras propias vidas, que si no sabemos atesorarlas se diluyen sin remedio, y la respuesta podemos encontrarla en el minuto a minuto de nuestra existencia finita.

En esa finitud no existen fincas, ni monedas de oro, ni bienes materiales.

Todo aquello es un pesado equipaje en la vida real.

En la finitud solo queda bajo la lápida, la esencia espiritual e intelectual de lo que fuimos y no de lo que quisimos ser.

La imaginación; ya no responde a nuestra propia creatividad sino, responde a lo que nos mediatiza en estos escenarios y su maquinaria seductora, que nos hace creer “aquello” que no somos.

Al final solo perteneceremos al asombro del tiempo.

Entre la tecnología, las pandemias y la inteligencia artificial, el ser humano olvidó el origen de su destino y se dirige con una inconsciencia brutal, al abismo de la extinción de la especie.

Hoy; nos sabemos más vulnerables y frágiles, con nuestras emociones y sensaciones y con nuestra estructura psicosocial en este presente y todo el pasado.

Hoy conocemos al otro nuestro que no conocíamos.

Hemos aprendido a perdonarnos, a reinventarnos y a reconocernos solidariamente en un espacio más justo e incluyente; entre la violencia y la impunidad.

Ante esas predicciones se interpone el instinto de conservación de nuestra raza, y es entonces cuando la lluvia retorna con gotas más pequeñas para reclutar los sentimientos originales, de los millones de imágenes que saturan los instantes de nuestra historia sobre este planeta…

…Al final del horizonte está nuestra grandeza y una sola palabra generosa y solidaria que llegue de la periferia al centro, puede mover toda nuestra calidad humana que parece inamovible… para decir: Aquí estamos; somos los que una vez nos atrevimos a soñar y a edificar.

Jorge Esma Bazán
Licenciado en Comunicación Educativa y Literatura. Su primer trabajo escénico fue dirigiendo a Gregorio Martínez Sierra, en 1965. Ha montado El pulpo, la tragedia de los hermanos Kennedy, de Marcela del Río (1970) y El tuerto es rey, de Carlos Fuentes. Fundó y ha dirigido los Institutos de Cultura de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán e Hidalgo. Ha desempeñado los cargos de director del Programa Cultural de las Fronteras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), coordinador de la Subsecretaría de Cultura y asesor ejecutivo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), entre otros. Fue nombrado presidente del Consejo de Cultura de la Asociación Nacional de Actores (ANDA). Es socio activo de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem). De 2004 a 2007 fue diputado por la lvii Legislatura en el Congreso del Estado de Yucatán. Ha estado al frente del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán (Cultur). Director General del Instituto de Historia y Museos de Yucatán con sede en el Gran Museo del Mundo Maya de Mérida y Presidente Ejecutivo del Festival Internacional de la Cultura Maya. Director de teatro, dramaturgo y cineasta. Ha realizado programas y proyectos socioculturales en la frontera norte y sur de México. Estrenó varias obras de su autoría y de otros creadores teatrales. Su primera pieza dramática, Donde los árboles, desarrolla una historia infantil que denuncia, mediante una simbología eficaz, el problema de la incomunicación humana. Mariposa monarca (que quede bien claro) es una tragedia en dos jornadas y cuatro cuadros que aborda el magnicidio de Luis Donaldo Colosio y recrea la lucha antagónica de diversas posturas ideológicas y personales sobre el destino político de la sociedad mexicana.